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¿Qué tanto investigamos en el agua?

El desconocimiento subacuático no es un mal exclusivo de nuestro país: el mundo desconoce el 91% de las 3.000.000 de especies marinas que existen.

Corales
Foto: Reuters

Alvar Carranza no da rodeos cuando dice que Uruguay está atravesando su "máximo histórico de investigación en ciencias del mar". Lo que falta, opina, es aunar los distintos grupos de investigación dispersos en la Universidad, un esfuerzo que ya dio el primer paso tras una jornada intra Udelar en la que se hizo una puesta en común de los proyectos de investigación que están en marcha en espacios marinos. "Tenemos que cruzar todas las visiones que tenemos para fijar una estrategia conjunta", plantea.

Estamos bien, pero los expertos saben que en el ranking mundial que mide el índice de salud de los océanos, es decir, qué tan sostenible es el uso que cada país hace de su territorio azul, Uruguay ocupa el puesto número 170 de 220.

¿Es que están subinvestigadas las áreas marinas en nuestro país? "En 2010 vino un barco de investigación español, el Miguel Oliver, con una tecnología espectacular, y nos permitió hacer un mapeo tridimensional del fondo marino y ahí descubrimos que teníamos 20 arrecifes de coral en nuestras aguas profundas. Hasta 2010 no lo sabíamos: es como ignorar que tenés un monte de árboles rarísimos. Allí viven cientos de especies y es un área de cría de especies de interés comercial, como el cangrejo rojo", explica.

El desconocimiento subacuático no es un mal exclusivo de nuestro país: el mundo desconoce el 91% de las 3.000.000 de especies marinas que existen.

Entonces, ¿cómo son nuestras investigaciones? Diego Lercari lo resume así: "Se investiga a la medida del monto". Aunque se multiplicaron los fondos para investigar, Lercari señala que el monto no suele superar los US$ 50.000, lo que hace imposible costear una investigación oceanográfica. Los investigadores que estudian océanos lo hacen a través de datos satelitales o que toman otros grupos y los comparten, porque en esos proyectos, US$ 50.000 podría ser el costo de un día de funcionamiento del barco navegando en alta mar.

Los proyectos que abundan son costeros, porque son los más factibles de realizar sin logística. Uruguay tiene un solo barco para investigar, propiedad de la Dinara —con un costo de US$ 6.000 diarios— pero los investigadores dicen que el 90% de las veces que sale a navegar se rompe, y no aguanta más de 200 metros de profundidad. Las investigaciones más ambiciosas que se han realizado son a partir de convenios con grupos extranjeros o gestiones que encabeza Ancap para buscar hidrocarburos. Los investigadores reclaman que la ANII tenga un fondo sectorial específico para el área. Desde la ANII, su director, Fernando Brum, explica que estos fondos requieren un socio público o privado. Andrés Domingo, de la Dinara, anuncia que lanzarán fondos concursables en sociedad con la ONU, con temáticas definidas y por un valor de US$ 80.000 y US$ 100.000 por proyecto.

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