Ajuste previsional en puerta

La reforma inminente

Tanto el oficialismo como la oposición han sido claros en la necesidad de reformar el sistema jubilatorio. Los  precandidatos (o posibles precandidatos) del FA prefieren el silencio. En la vereda de enfrente hablan de aumentar la edad y los años de trabajo, o pagar más al que trabaje más tiempo.

La reforma inminente
Foto: archivo El País

La reforma de la caja previsional es inminente. En esto coinciden todos. Ya en agosto del año pasado el ministro de Economía, Danilo Astori, advirtió que las prestaciones de la seguridad social "aumentaron a una velocidad extremadamente alta en los últimos años", con un crecimiento en el número de las jubilaciones del 23% entre 2008 y 2016.

Uno de los motivos, coinciden los expertos, tiene que ver con la ley de flexibilización que se aprobó en 2008 y que cambió la edad mínima para jubilarse de 35 a 30 años. Con estas condiciones, el Banco de Previsión Social (BPS) paga 30.000 nuevas jubilaciones cada año.

Un informe reciente de República AFAP dice que en 2017 se destinaron US$ 6.630 millones a 900.000 jubilaciones. Los egresos por prestaciones superan los ingresos por aportes personales y patronales en una cifra mayor al 4,5% del PIB, que representa US$ 2.800 millones.

Ante este escenario la asistencia desde el Estado se ha hecho inevitable. El año pasado el BPS necesitó US$ 582 millones extra y la Caja Militar recibió US$ 550 millones (el número es similar, pero el BPS paga a casi 700.000 personas, mientras que la Caja Militar paga unas 60.000).

Al cierre de este año la asistencia que necesitará el BPS será de cerca de US$ 700 millones y en 2019 superará, según las proyecciones, los US$ 800 millones. Con esto, "en los próximos 80 años se necesitará 7,5% del PIB para jubilaciones y pensiones", según República AFAP.

Volviendo al principio, con estos números, y teniendo en cuenta la baja tasa de natalidad, que cayó un 9% en el primer semestre de este año, y el aumento en la expectativa de vida (que era 73 años en 1996, cuando se hizo la primera reforma previsional; pasó a 76 en 2008, cuando se hizo la segunda; y ahora está en 77), es de esperar que los cambios en este sentido sean una de las primeras decisiones a tomar por el próximo gobierno.

Hasta ahora, quien ha presentado un proyecto de ley en este sentido ha sido el senador Pedro Bordaberry. El año pasado propuso subir la edad jubilatoria de 60 a 62 años, y darle potestades al Poder Ejecutivo para que vaya modificando la edad de retiro a medida que vaya creciendo la expectativa de vida. El proyecto quedó cajoneado.

Los precandidatos opositores tienen recetas diferentes: algunos proponen aumentar sin más la edad de jubilación, y pasarla de 60 a 63, o incluso a 65. Otros hablan de la necesidad de implementar cambios pero aumentando los beneficios para los que se jubilen más tarde. Y hay otros que proponen un sistema mixto, en el que los trabajadores puedan jubilarse por la mitad de su horario laboral.

El sistema actual establece que lo mínimo para retirarse son 30 años de trabajo y 60 de vida. Con estas características, una persona se jubila por el 45% del sueldo básico jubilatorio. A este porcentaje se le denomina tasa de reemplazo.

A partir de ahí, si la persona sigue trabajando o si suma más años de actividad, puede ir mejorando su tasa de reemplazo hasta el máximo, que se consigue con 50 años de trabajo y 70 de vida. Quienes llegan a esto se jubilan con el 82,5% de la tasa de reemplazo lo que, al calcularse sobre el nominal, implica un monto equivalente a prácticamente el 100% del sueldo.

Nadie es específico en los cambios. Se debe modificar la tasa de reemplazo, dicen, ¿pero esto implica tocar los mínimos o engrosar los máximos?

Hoy la mayoría de las personas se jubilan a los 63 o 64 años. Esto tiene que ver con que de ahí en adelante la mejora en la tasa de reemplazo es mínima.

Para el director del BPS en representación de los jubilados, Sixto Amaro, los cambios que se proponen en este sentido "son pan para hoy y hambre para mañana". Sostiene que "allá por el 2040 la estrategia que quieren utilizar se les va a volver en contra, porque va a haber ya un importante caudal de jubilados de 65 años con una tasa de reemplazo mayor y así las erogaciones del banco serán aún mayores a las que tenemos ahora".

Para este informe se consultó a precandidatos de todos los partidos. Los que hablaron fueron casi todos opositores. El intendente Daniel Martínez se excusó de emitir opiniones, por no estar confirmada su candidatura. El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, dijo que no iba a dar declaraciones. Lo mismo respondió la de Industria, Carolina Cosse. El subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, a quien se iba a consultar sobre la visión de Economía de este tema, no respondió los mensajes.

El que sí se pronunció del FA fue Óscar Andrade, del PCU, aspirante a precandidato, que dice que antes de modificar edades de retiro hay que atender otras situaciones: "Casi la mitad de los trabajadores de la industria frigorífica se jubilan por discapacidad. En la construcción hay una tasa de mortalidad por encima del promedio. En eso hay que trabajar". Constanza Moreira, líder de Casa Grande, dice que lo primero para "ir saneando el déficit" es "reformar la Caja Militar", y que "no hay régimen previsional que no deba sustentarse con el subsidio del Estado".

¿Cuáles son los cambios que se deben hacer?

Luis Lacalle Pou
Luis lacalle Pou - Precandidato blanco
"Al que está trabajando se lo puede estimular, no obligar"

"Al que ya está trabajando no se le pueden cambiar las reglas de juego. Lo puedo estimular, sí, a que se jubile más tarde. Que pueda decir me voy a jubilar a los 66 y me voy a jubilar por más. Un estímulo, no una obligación (...) Con los que van a empezar su vida laboral sí tenemos que abrir una discusión. Esos gurises van a vivir 85 o 90 años", dijo Lacalle Pou esta semana en Salto. En tanto, el precandidato declaró a El País que "deberían aumentarse" las jubilaciones mínimas, que están "muy sumergidas", aunque aclaró que "ahora no se puede comprometer una cifra ni un porcentaje".

Jorge Larrañaga
Jorge Larrañaga - Precandidato blanco
"Los cambios deben entrar en vigencia en cinco años"

"Las reglas de juego no se pueden cambiar de un momento al otro. Los cambios, en caso de implementarse, deben entrar en vigencia al menos cinco años luego de su aprobación (…) La edad de retiro no puede exclusivamente tratarse en función del déficit del BPS. Estamos de acuerdo en analizar e implementar cambios, siempre bajo la premisa de respetar los derechos actuales y futuros de los jubilados (…) En este contexto, llevar las jubilaciones mínimas a niveles más elevados es una meta, que se irá alcanzando a medida que la realidad fiscal lo permita".

Verónica Alonso
Verónica Alonso. Foto: Darwin Borrelli
"Si pasamos la mínima a 65 años favoreceremos a otros"

"Este es un problema que tiene que estar arriba de la mesa. Lo ha dicho Astori: la casa está en rojo. El tema es que todos lo tiran para adelante, dicen que el próximo gobierno lo va a resolver. Nosotros hicimos el cálculo de que si pasamos la edad mínima de jubilación a los 65 años vamos a poder favorecer a los 150 mil jubilados que cobran el mínimo, $ 11.000. También se pueden generar incentivos modificando las tasas de reemplazo. Estoy de acuerdo con Lacalle Pou en que a las personas que se están por jubilar no se les pueden cambiar las reglas de juego".

José Amorín
Senador José Amorín Batlle. Foto: Francisco Flores.
"Subir la cantidad mínima de años de trabajo de 30 a 35"

"Hay una trayectoria del incremento de las pasividades que se puede hacer peligrosamente no sostenible", sostiene Julio de Brun, asesor del precandidato colorado José Amorín Batlle. "Una de las primeras medidas sería restablecer la cantidad mínima de años de trabajo para jubilarse como era antes de 2008: en vez de 30, 35 años (…) Habría que modificar las tasas de reemplazo para que la gente se vea motivada a aumentar la edad de retiro. Para las jubilaciones mínimas quizá el camino sería aumentar la tasa del reemplazo a partir de los 65 años en más o menos un 12% extra por año".

Ernesto Talvi
Ernesto Talvi será presentado como candidato antes de fin de mes. Foto: F. Ponzetto
"Nadie deja de ser productivo después de cumplir 60 años"

"Los nuevos sistemas tienden a generar incentivos, a prolongar la participación en las actividades productivas. Y nadie deja de ser productivo un día después de cumplir los 60 años. El concepto de edad de retiro que hay ahora hay que ir abandonándolo, y para esto hay que generar incentivos. Incentivo no es obligatoriedad. La idea es decirle a la gente que a medida que prolongue su vida activa va a tener mejores beneficios. Entre otras cosas, se va a poder jubilar de mejor manera. Creo más en un sistema de incentivos que en fijar una edad arbitraria de retiro".

Pablo Mieres
Pablo Mieres. Foto: Marcelo Bonjour
"Podría ser bueno un retiro parcial, jubilarse medio horario"

"Se tiene que generar un gran acuerdo multipartidario. La reforma de la seguridad social tiene que ser un tema de Estado. No puedo cambiar la expectativa de quien está por jubilarse, pero sí puedo generar elementos de aliento para la postergación del retiro. Esto implica pensar en transición. Si hay un cambio tiene que ser para ciertas edades que yo no me animo determinar. Y hay que reformar todas las cajas, no solo el BPS. También podría ser bueno un retiro parcial, que alguien se jubile por la mitad de las horas y que por la otra mitad siga trabajando y aportando".

Edgardo Novick
Novick: el líder del Partido de la Gente pide más eficiencia estatal. Foto: G. Pérez
"No aceptar testigos en vez de historial laboral"

"Se puede ir, sí, por el camino de generar incentivos para que la gente se jubile más tarde. Si hay un consenso político para subir la edad de retiro, se sube; pero si no lo hay, los incentivos pueden ser una alternativa", dice Javier de Haedo, asesor económico de Novick, líder del Partido de la Gente. "Hay que cambiar también cosas que tienen que ver con la ley de 2008. Hay que corregir cosas para compensar el efecto que esta generó. Lo mismo con ciertas decisiones del BPS, como la aceptación de testigos en vez de historial laboral, lo que también deterioró la evolución".

Gonzalo Abella
Gonzalo Abella, candidato por Unidad Popular. Foto: Archivo El País
"Primero bajemos las jubilaciones a senadores y diputados"

"Antes de hablar de una reforma hay que solucionar otras cosas. Nosotros apoyamos a las organizaciones sociales que exigen que se devuelva el aguinaldo a los jubilados. Eso es lo que está en primer lugar", dice Gonzalo Abella, líder y candidato presidencial por Unidad Popular. "También entendemos que tanto el IRPF como el IASS son improcedentes, no puede haber impuestos a las jubilaciones. Y entendemos que los trabajadores de hoy, y los de ayer, deberían ser más respetados. Primero bajemos las jubilaciones abusivas de senadores y diputados, y después vemos lo otro".

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