1. Fuente Cordier, Hotel del Prado
Conocida también como la Fuente de los Ríos, cada mujer simboliza un caudal: el Río de la Plata, el Río Uruguay y el Paraná. Realizada en bronce por el escultor francés Louis Cordier fue inaugurada el 25 de agosto de 1916 en el centro de la Plaza Independencia. En 1922, fue reemplazada por el monumento de José Artigas y trasladada a los jardines frente al Hotel del Prado. A lo largo de los años sufrió mutilaciones y robos de piezas ornamentales de la fauna autóctona, que empobrecieron su aspecto. Hasta el día de hoy sigue sufriendo la ignominia de su estado.
2. El Cóndor, Parque Rodó.
La emblemática escultura de bronce creada por el artista uruguayo Luis Cantú (1937), amaneció un día degollada. Sucedió en noviembre de 2025 y al día de hoy luce su vergüenza. Una pena que el parque está siendo recuperado en varias locaciones pero esta quedó afuera pese a que es una de las zonas más transitadas de la rambla.
3. Pabellón de la Música, Parque Rodó
Se trata de un histórico escenario al aire libre situado junto al parque, bordeando el lago, sobre la Avenida Julio Herrera y Reissig. Destinado en su tiempo a conciertos y actividades culturales al aire libre soportó años de abandono. La buena noticia fue verlo nuevamente limpio y recuperado, luciendo la belleza que un día supo tener.
Antes (2016):
Ahora (2026):
4. La Diligencia, Prado.
Es una obra maestra del escultor uruguayo José Belloni, que data de 1952. Representa la manera en que se viajaba en esa época con carros tirados por caballos. Debido al valor del bronce en el mercado negro de fundición, la escultura sufrió el robo de varias piezas del carruaje y de las figuras, como las colas y patas de los caballos, las orejas y otros detalles.
5. Parque Capurro
Tras años de no haber sido tenido en cuenta, el reclamo de los vecinos logró ser escuchado y en 2018 se lo recuperó. Se renovaron las estructuras históricas, los espacios verdes, la iluminación y todo el mobiliario urbano. Esta intervención buscó devolverle el valor que tenía, sin embargo, a pocos años de la restauración, ya se ven huellas de los que actúan en contra. Pintadas, falta de luminarias y árboles caídos son pruebas de lo dicho.
6. Plaza de Cagancha, Centro
Es el corazón geográfico de Montevideo y hogar de la histórica Columna de la Paz. A pesar de ello, la emblemática plaza muestra desde hace años un creciente deterioro. Sus jardines y espacios verdes están totalmente descuidados, se roban los cableados de las luminarias, las balaustradas están completamente dañadas y la mayoría de sus estructuras se ven graffiteadas y afectadas por los vándalos. Todo refleja la falta de educación y respeto.
7. Monumento de la Carreta, Parque Batlle.
La escultura de bronce sobre granito rosado ubicada en el Parque Batlle, también de José Belloni (1934), muestra claros signos de deterioro. Faltan las guampas y colas de los bueyes, que se suman a otros detalles que la componían. Es lamentable la inacción de la IMM porque tampoco se percibe un trabajo de mantenimiento de las obras. No hay que olvidar que son parte del patrimonio de la ciudad, de la cual deberíamos estar todos orgullosos.
8. Plaza de la Armada, Punta Gorda
Antiguamente llamada Plaza Virgilio, probablemente en honor al poeta autor de La Eneida, hoy se la llama Plaza de la Armada en reconocimiento a los ocho marinos que murieron intentando rescatar un pesquero en agosto de 1954. Allí domina la escena el monumento en su honor. Enclavado en medio de un espejo de agua, se erige sobre un barranco que brinda al visitante una vista panorámica del Río de la Plata. En su momento sufrió tiempos de maltrato y destrozo. Hoy fue grande la sorpresa al comprobar el cambio sufrido no solo en el aspecto de la escultura sino también en la limpieza y el estado de los verdes.
9. Monumento a Gabriela Mistral, Pocitos
El monumento a Gabriela Mistral, sobre la rambla de Pocitos, también conoce la otra cara de la ciudad. Durante años, las pintadas y el deterioro obligaron a intervenir una y otra vez este espacio dedicado a la poeta chilena. En 2018 fue restaurado: se repuso su característico medallón y se reacondicionó el entorno. Una recuperación que buscó devolverle dignidad al lugar cargado de memoria. Sin embargo, dado el alto tránsito que tiene la plaza la plaza está siempre en riesgo de ser atacada por vándalos. A las pruebas el daño que ya exhibe en una esquina de la base. Eso recuerda que preservar el patrimonio exige mucho más que restaurarlo una vez: exige cuidarlo todos los días.
10. Estatua al Peón Rural, Prado
El monumento de bronce al Peón Rural del artista uruguayo Federico Escalada (1932) estaba ubicado en la intersección de las calles Lucas Obes y Buschental en el Prado, frente a uno de los accesos al predio de la Asociación Rural. La escultura, donada por la comisión Nacional del Centenario, prestó su rostro sirvió como inspiración de las monedas de diez pesos de Uruguay (1962). Lamentablemente, entre el 22 y el 24 de abril, fue cortada y robada premeditadamente para ser vendida. Si bien se dio con los responsables, el cuerpo no apareció, se presume que fue fundido ilegalmente. Eso sí, todavía perdura la base como recuerdo.