EMMA CHAMBERLAIN X MUGLER.
Uno de los looks más impactantes y difundidos de la velada lo protagonizó Emma Chamberlain, influencer y modelo estadounidense. Se presentó en la alfombra con un vestido de la firma, hecho a medida y realizado por el creativo Miguel Castro Freitas. También intervino la artista y diseñadora Anna Deller-Yee, nacida en Chicago. Luego de 40 horas de pintura a mano y cuatro días de secado, la vibrante paleta en azul y dorado evocó La noche estrellada de Vincent van Gogh.
NAOMI WATTS X DIOR.
La actriz británica se presentó luciendo un vestido de la maison diseñado especialmente por Jonathan Anderson, quien se inspiró en la naturaleza muerta de Países Bajos. Para ello tomó como referencia la obra Un jarrón de flores, de Margareta Haverman (1716). Los adornos florales se lucieron de la cabeza a los pies.
ANNE HATHAWAY X MICHAEL KORS.
El inefable diseñador fue elegido por la actriz para que se ocupara de su puesta. En colaboración con el artista estadounidense Peter McGough, intervinieron la prenda con guardas e ilustraciones pintadas a mano, en clara alusión a las ánforas griegas del año 300 A.C. Fue así que tomaron como ejemplo la pieza descripta por John Keats, en su poema Ode on a Grecian Urn (1819). La famosa prosa termina con un verso enigmático: “la belleza es verdad, la verdad belleza... y es todo lo que necesitáis saber”.
DEBORAH ROBERTS X CHRISTOPHER JOHN ROGERS.
Aquí la periodista de TV exhibe un diseño del joven couturier estadounidense. El vestido impacta por su llamativa estampa en lunares multicolores que hace referencia a una obra de Víctor Vasarely, artista húngaro-francés (1906-1997) padre del arte óptico.
RACHEL SEGLER X PRABAL GURUNG.
La actriz norteamericana lució un diseño de este joven creativo nepalés- estadounidense, quien desde 2009 desarrolla su propia marca. Se trata de una reinterpretación artística de la conocida pintura La ejecución de Lady Jane Grey, de Paul Delaroche (1833), en la que incluyó una venda blanca para los ojos, simulando la que utilizó en otra de sus obras, llamada Reina de los nueve días, en una escena antes de su ejecución.
HEIDI KLUM X MIKE MARINO.
Inspirada en las esculturas populares de la Antigua Roma; puntualmente La Vestale velata de Raffaelle Monti de 1847, esta sorprendente puesta fue creada por el artista Mike Marino, quien fue capaz de llevar el arte clásico al cuerpo de la modelo. Su trabajo implicó una transformación de los rasgos corporales y faciales logrados mediante el uso de látex y spandex para simular la textura y los pliegues del mármol tallado.
CHLOE MALLE X COLEEN ALLEN.
La estadounidense, editora jefe de Vogue, rindió homenaje a la famosa pintura Sol ardiente de junio (1895) del pintor inglés Frederic Leighton. Para emular dicha obra maestra, vistió un diseño de la modista Colleen Allen, quien construyó su trabajo valiéndose del color, la luz, y la delicadeza desplegados en capas de chiffon de seda. El fin: aludir a la clásica postura lánguida y romántica de la obra.
BEN PLATT X TANNER FLETCHER.
El actor asistió con un traje a medida que requirió a la firma más de 120 horas de trabajo de pintura a mano, sobre lana y seda. Inspirado en el famoso cuadro Una tarde de domingo en la isla de La Grande Jatte (1884), del artista Georges Seurat, también destacó por los bordados que le agregaron brillo.
DANIEL BENEDICT X DIOR.
El director y actor estadounidense, asistió a la gala luciendo una pieza de archivo diseñada originalmente por John Galliano para la colección Haute Couture de Christian Dior 2007. El look consistió en un traje-kimono en seda estampada que se mimetizaba a la perfección con La gran ola de Kanagawa realizada por el maestro Katsushika Hokusai.
GRACIE ABRAMS X CHANEL.
La cantante y compositora estadounidense eligió El Retrato de Adele Bloch-Bauer I, (La dama dorada o La dama de oro), una pintura de Gustav Klimt completada en 1907. Para interpretarla, la maison creó una pieza a medida, con importantes aplicaciones de joyería que se encargaron de evocar el universo ornamental del pintor.
AUDREY NUNA X ROBERT WUN.
Para asistir a su primera gala neoyorkina, la rapera eligió el arte del diseñador japonés, radicado en Londres. Inspirado en el arte abstracto de Jackson Pollock, construyó la puesta con un tapado blanco manchado con miles de cristales negros de Swarovski, a juego con un sombrero de ala ancha. Complementó el look con guantes y joyas de Messika.