Competir en casa siempre es distinto. En 2026, Martín Ottado lo hizo por primera vez en un campeonato internacional disputado en Maldonado. Ocurre que este surfista profesional de 24 años nació en México, aunque vive en Uruguay desde los 10 años y por eso siente al país como propio. Su familia también es de aquí. “Este año logré uno de los hitos más importantes de mi carrera al consagrarme campeón de la primera etapa del ALAS Pro Tour - Copa Río de la Plata, disputada en Uruguay el 18 de enero. Este triunfo, además de ser clasificatorio para los Juegos Panamericanos de Lima 2027, me permitió comenzar la temporada como líder del ranking”.
Martín forma parte de los principales tours del surf competitivo: la World Surf League (WSL), el circuito más importante a nivel mundial, y el ALAS Pro Tour, el campeonato profesional más relevante de América Latina, ambos fundamentales en el desarrollo del surf de alto rendimiento. En 2025 alcanzó un resultado histórico al obtener la primera medalla de bronce para Uruguay en el Sudamericano Open de Surf, finalizando además dentro del Top 8 del ranking ALAS Pro Tour. Ese mismo año integró la selección nacional en el Mundial ISA 2025 en El Salvador, donde finalizó entre los 40 mejores del mundo. En 2023 se consagró Campeón Nacional, un logro que marcó un antes y un después en su desarrollo deportivo.
A lo largo de su carrera ha representado a Uruguay en competencias en Brasil, Chile, Perú, Guatemala y Argentina, llevando siempre la celeste a los principales escenarios del surf internacional. Con ese recorrido, las metas para 2026 están claras: obtener la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y consolidarse entre los diez mejores del mundo en el Mundial ISA. “Los logros que vengo alcanzando últimamente significan mucho para mí, no tanto por el resultado en sí, sino por todo el proceso que hay detrás. Empecé a competir un poco tarde si me comparo con muchos surfistas que hoy en día arrancan desde muy chicos. Por eso me pone muy contento ver que la disciplina y todo el trabajo que vengo metiendo desde hace años empieza a dar sus frutos. Cuando gané este campeonato, lo que más me alegró fue sentir que todo lo que vengo trabajando en mí mismo se empieza a reflejar. Eso te da confianza y te hace creer que podés alcanzar muchas otras cosas, no solo en el deporte, sino en la vida”.
Martín recuerda cómo nació su relación con el mar con detalles y cariño. “Empezó gracias a mis hermanos, que fueron los primeros en comenzar a surfear y a tomar clases. En ese momento, ya hacía un poco de skate con amigos, así que cuando ellos arrancaron, yo me sumé también. Alrededor de los 12 años, casi 13, tomé mis primeras clases de surf. Mi primera ola la tengo muy marcada, creo que incluso la tengo grabada. Me acuerdo que esa sensación de estar en el mar, de estar parado sobre una ola, me encantó. Fue como un click, y desde ahí empezó a gustarme realmente”.
En ese camino de aprendizaje y dedicación al deporte, Martín señala como referentes a “los mejores atletas del mundo”. Entre ellos destaca a Italo Ferreira, “por todo lo que consiguió a nivel deportivo y también por su historia y de dónde salió”. También sigue de cerca al australiano Ethan Ewing. “Considero referentes a mis amigos con los que compito y viajo todo el año. Verlos ganar, ver el esfuerzo que hacen y competir contra ellos motiva muchísimo y me hace sentir que también podés estar ahí. Siempre me pongo muy contento cuando un amigo tiene un buen resultado”.
Pensar en el futuro implica para Martín asumir nuevos desafíos. Entre ellos, destaca la preparación, sobre todo el aspecto mental: "construir confianza y creer en el propio potencial antes de que los logros se concreten, es una diferencia clave a la hora de competir", asegura. “Hay que conocerse mucho. Es un proceso largo que lleva tiempo. Para mí, en el momento de competir, la parte mental representa el 90 por ciento, y por eso creo que es clave”.
El entrenamiento que realiza este deportista de élite es integral: abarca preparación física, trabajo técnico y estratégico fuera del agua, además del trabajo de reunir los recursos necesarios para viajar y competir. “Lo que más me enorgullece es saber que el trabajo de años, sostenido día a día y a lo largo de un proceso muy largo, está dando sus frutos. Eso me da confianza para encarar los próximos años y este nuevo ciclo olímpico. También trasciende lo deportivo: demuestra que cuando uno se esfuerza de verdad y da todo de sí, los resultados llegan. Los sueños se cumplen, y eso renueva las ganas y la convicción de seguir trabajando por uno mismo, por el deporte y por su futuro”. En Instagram/@martinottado