La tenista belga Justine Henin, número uno del mundo entre las mujeres, anunció ayer su sorpresivo retiro del deporte, con sólo 25 años de edad, pero agotada luego de una década como profesional y una gran campaña que incluyó 41 títulos, 7 de Grand Slam.
"Desde los cinco años sólo he vivido para esto; este es el fin de una maravillosa aventura", afirmó Henin, quien aseguró que "reflexionó mucho" y que se siente "aliviada" con el anuncio.
"Los últimos meses no conseguía igualar mi nivel habitual, y si paro ahora podré recordar mi carrera con una sonrisa; si espero tres meses me podría arrepentir", dijo Henin, primera tenista de la historia que se retira como número 1.
A su notable palmarés, que incluye cuatro títulos de Roland Garros, dos US Open y un Abierto de Australia, sólo le faltó el torneo de Wimbledon.
Henin venía de ganar en 2007, su mejor año, 63 de sus 67 partidos y diez torneos (dos Grand Slam y el Masters), igualando una marca de diez años atrás de Martina Hingis y recuperándose de un rápido divorcio.
Pero en los dos últimos torneos que disputó sufrió derrotas no esperadas ante Serena Williams y la rusa Dinara Safina.
Se había casado muy joven, con apenas 20 años, el 16 de diciembre de 2002, con Pierre-Yves Hardenne, pero se divorció en enero de 2007 y sufrió un duro golpe, en una vida que ya había recibido otros.
Nacida en Lieja, en la región francófona belga, el 1 de junio de 1982, Henin se distinguió por su espíritu luchador y un gran revés que la convirtió en digna heredera de Steffi Graf y Mónica Seles.
En octubre de 2003, tras ganar Roland Garros y el US Open, fue número uno, pero una mononucleosis afectó su carrera en 2004, aunque igualmente ganó el Abierto de Australia y el oro olímpico de Atenas.
Henin expresó su deseo de crear una academia de tenis para adolescentes.