Polémica por suspensión del clásico Boca - Racing

Buenos Aires - Dirigentes del fútbol argentino arremetieron el sábado contra el juez que autorizó el ingreso de barrabravas xeneizes para el partido Racing-Boca del domingo y lamentaron la inédita reacción del gobierno bonaerense de quitar apoyo policial al evento, lo que forzó su cancelación.

"Los violentos ganaron la pulseada contra el fútbol", opinó Fernando de Tomaso, presidente de Blanquiceleste, la gerenciadora de Racing Club.

Blanquiceleste junto al Comité Provincial de Seguridad Deportiva (Coprosede) pretendían aplicar el derecho de admisión para impedir el ingreso de los fanáticos al Cilindro de Avellaneda y evitar disturbios.

Sin embargo el juez penal Raúl Calvente hizo lugar a un recurso de amparo presentado el viernes por los barrabravas y les autorizó el ingreso, aunque en ubicación de platea y custodiados por la policía debido a "la connotación violenta" de los sujetos.

"El juez actuó bajo presión, está clarísimo que en una situación de justicia normal estos individuos se quedan afuera porque tiene condenas y se los ha visto en videos golpeando a gente en la cancha", dijo de Tomaso.

En su opinión el hecho pone en evidencia que "las barrabravas en Argentina están muy enquistadas, tienen mucho poder y son protegidas por gente poderosa".

De Tomaso consideró que la decisión del ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián, de quitar el operativo policial para forzar la suspensión del partido "abrió la caja de pandora" de la problemática de la violencia en el fútbol argentino.

"La estrategia del Coprosede de aplicar el derecho de admisión para que estos violentos se queden afuera se destruye, ahora se abrió la caja de pandora" y se hace necesaria "una estrategia a largo plazo para frenar la violencia en las canchas", dijo.

Bajo estas circunstancias "el fútbol retrocede", advirtió.

Se trata del cuarto partido suspendido desde que se inició el Torneo Apertura de primera división, que este fin de semana juega su duodécima fecha.

El titular de Coprosede, Mario Gallina, coincidió en criticar la decisión del juez Calvente -socio de Boca Juniors-, que en su opinión "debió haberse excusado".

"Si el partido se jugaba, sentaba jurisprudencia. No se puede quitar a los clubes la única herramienta endeble que tienen (para frenar a los violentos) que es el derecho de admisión", afirmó.

"Habrá que recurrir a la Corte de Justicia bonaerense", dijo Gallina en un adelanto de la estrategia que seguirá el Coprosede.

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, adelantó que su cartera estudia "en el corto plazo" una reforma a la Ley del Deporte para que los barrabravas "no puedan ir más a los estadios".

"La solución está en cambiar la legislación y no en pasarle la pelota a los clubes para que tengan que ejercer el derecho de admisión", dijo a Radio Mitre.

Fernández dijo "acompañar la decisión" del gobierno provincial de no desplegar el operativo policial de rigor.

Para el vicepresidente de Vélez Sarsfield, Raúl Gamez, la decisión de Arslanián "es una señal de que se quiere encontrar una solución" definitiva a la violencia en los estadios.

Gámez criticó el silencio del titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, que hasta el momento no se pronunció sobre el tema.

El juez Calvente ensayó este sábado ante la prensa una explicación a su fallo.

"No favorecí a los violentos, debí atenerme al principio de inocencia", dijo al sostener que los barrabravas "no tienen antecedentes" judiciales.

"En ningún momento dije que fueran buenos muchachos", aclaró al ser consultado sobre su decisión de prohibirles el ingreso a ubicaciones de tribuna (sin asientos) y disponer que sean custodiados por efectivos policiales.

Arslanián calificó el fallo como "complaciente" y advirtió que el juez podría ser sometido a un juicio político de destitución.

AFP

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