Mathías Olivera, defensa de la selección uruguaya, fue uno de los futbolistas que se pronunció tras la eliminación de Uruguay en el Mundial 2026 y se refirió a la acción que protagonizó ante Cabo Verde.
“Una de las cosas que más me duele es que si hubiéramos hecho un buen partido con Cabo Verde y ese error que cometí quizá cambiaba algo, pero así es el fútbol", se sinceró en la zona mixta tras la derrota 1-0 con España en Guadalajara, haciendo referencia a pase que dejó corto y que provocó la salida de Muslera ante el conjunto africano en la segunda fecha.
Ante la pregunta de qué le diría a la gente, expresó: "¿Qué le podemos decir? Eliminados en fase de grupos... Duele porque veníamos con otra ilusión, la verdad que nos vamos desilusionados".
"Destruido, pero como dije antes, es fútbol. Espero que más adelante pueda venir algo lindo”, añadió Olivera.
José María Giménez
"Es una sensación totalmente jodida, dura, triste. Es una realidad que nos toca afrontar y que nos disculpamos primero con nuestra gente, con el pueblo uruguayo. No era lo que esperábamos desde un principio, pero el fútbol tiene estas cosas y toca aceptarlo", manifestó el capitán celeste.
El defensor consideró que el equipo hizo méritos suficientes para obtener mejores resultados en los primeros partidos del Grupo H, aunque reconoció que los detalles terminaron condenando la suerte de la selección.
"Creo que contra Arabia Saudita y Cabo Verde merecimos ganar y no pudimos. En estas competiciones los detalles son clave y, obviamente, no sumar cuando haces todo para hacerlo, pasan este tipo de cosas que lo lamentamos muchísimo", sostuvo.
Giménez también describió el ambiente que se vivió puertas adentro tras consumarse la eliminación, remarcando el golpe anímico que significó para todo el grupo: "El vestuario está jodido, triste, dolido. Es una situación durísima para todos. La realidad es que no había una cara que no estuviera triste, que no estuviera dolida. Ellos, como profesionales que son, asumen ese dolor; la tristeza de ellos es la tristeza de todos".
Pese al duro momento, el zaguero dejó en claro que no piensa en bajar los brazos y que mantiene intactas las ganas de seguir representando a la selección uruguaya: "Ganas siempre hoy. Tengo 30 años y lo que menos pienso ahora es bajar los brazos".
Por último, volvió a dirigirse a los hinchas para reiterar sus disculpas por el fracaso mundialista y el temprano regreso a casa: "A la gente, que nos disculpen. Es una situación extrema para nosotros. ¿Qué más puedo decir? Disculpas nomás".