A horas de la segunda semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, partido que las autoridades estadounidenses catalogaron al encuentro de alto riesgo, los argentinos comenzaron a llegar a Atlanta y las autoridades estadounidenses catalogaron al encuentro de alto riesgo. Como ya pasó en Miami, Dallas o Kansas City, los supermercados, restaurantes y shoppings se van poblando del inconfundible acento argentino y las camisetas de la selección ya son parte del paisaje de esta ciudad del sudeste estadounidense.
En una reunión celebrada el lunes en Virginia, se resolvió un fuerte operativo de seguridad con más de 1.600 efectivos en los alrededores y dentro del Mercedes Benz Stadium. Las hinchadas, donde se prevé la presencia de unos 30.000 argentinos y unos 20.000 ingleses, ingresarán por separado pero luego se encontrarán en los espacios comunes.
La FIFA y las fuerzas federales y estatales de seguridad advirtieron sobre cualquier mensaje de odio o político entre los aficionados. Este martes, la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, remarcó que quienes lleven banderas o remeras con inscripciones referidas a Malvinas no podrán ingresar.
El lunes se realizó una reunión en el Centro Internacional de Cooperación Policial (IPCC), con base en Virginia. Allí estuvieron representantes del FBI, de la FIFA, de la Policía de Atlanta y autoridades inglesas y de la Argentina. Tras el encuentro, la titular de la cartera de Seguridad confirmó que se destinarán unos 1600 efectivos (entre policías y diferentes agencias norteamericanas) para evitar enfrentamientos.
La funcionaria libertaria anticipó además a los hinchas argentinos que “está prohibido el ingreso de elementos que tengan algún tipo de mensaje provocativo, ya sea de contenido político o racial”. Eso está escrito en el reglamento de la FIFA. Sin embargo, ahora entró en una zona gris un estandarte que los argentinos suelen llevar a todos los partidos de la selección. Banderas celestes y blancas con las imágenes del archipiélago son comunes en las tribunas, incluso en este Mundial.
Cuando le preguntaron a la ministra qué pasará específicamente con las banderas o camisetas sobre las islas, respondió que “cualquiera que entre con un mensaje de contenido político o provocación racial o religiosa no podrá ingresar. Es muy importante tenerlo en cuenta”. Y fue más allá: “Las Malvinas son argentinas es un mensaje político”.
La Nación / GDA.