Ricardinho y Lucuix: dos historias de superación en la final del Mundial de Futsal

Matías Lucuix: de jugador figura y retirarse por una triple fractura a convertirse en un exitoso entrenador. Foto: EFE

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Para el crack de Portugal esta era su última oportunidad y el entrenador de Argentina quería dar, una vez más, un ejemplo de superación.

La final del Mundial de Futsal que se disputó en Lituania terminó con victoria 2-1 para Portugal, que consiguió su primer Copa del Mundo y significó un sueño cumplido para su capitán, Ricardinho, que tuvo que reinventarse para formar parte. Del otro lado Matías Lucuix, ex figura de la selección de Argentina que una triple fractura en el Mundial de 2012 convirtió en un exitoso entrenador. 

el legado
Falcao: considerado el mejor jugador en la historia del futsal. Foto: AFP
Después de Falcao

Después del retiro del brasileño Falcão, a Ricardinho le tocó cargar con el peso de ser catalogado como el mejor jugador de futsal en el mundo. Y consiguió el título que le faltaba.

FUE EL MEJOR
Ricardinho y Gianni Infantino en la final de la Copa del Mundo de Futsal. Foto: EFE
Ricardinho fue Bota de Oro

En una decisión un tanto discutida, la organización del Mundial le dio el premio a mejor jugador del torneo a Ricardinho. Por su trayectoria y lo que hizo para llegar, seguro se lo merece.

RESILIENCIA
La terrible lesión de Lucuix en el Mundial de 2012. Foto: AFP
De una tremenda lesión a DT

Matías Lucuix, entrenador de Argentina, se retiró después de una tremenda lesión cuando, en su mejor momento, jugaba el Mundial de 2012. Hoy es mucho más que el estratega.

Lucuix se reinventó después del retiro por una dura lesión:

La selección de Argentina llegaba al Mundial de Tailandia 2012 con el objetivo de alcanzar el podio y su figura era el elegante ala Matías Lucuix. Con 26 años la rompía en la liga de España y había fichado para el Inter Movistar, el equipo más ganador, luego de un gran paso por el Caja Segovia, al que llegó desde River, equipo del que es hincha y de donde surgió.

La albiceleste había vencido a México, caído ante Italia y clasificado luego del 7-1 ante Australia, pero en ese partido ocurrió lo peor.

Matías Lucuix de Argentina y Carlos Chilavert de Paraguay en el Mundial de 2008. Hoy son entrenadores de sus selecciones. Foto: AFP
Matías Lucuix de Argentina y Carlos Chilavert de Paraguay en el Mundial de 2008. Hoy son entrenadores de sus selecciones. Foto: AFP

Lucuix chocó con un rival y eso le provocó una terrorífica lesión. Los médicos dijeron que parecía que había tenido un accidente de tránsito. Sufrió una triple fractura de tibia y peroné. Le colocaron 20 tornillos y dos placas y aún así intentó volver a jugar pero, dos recaídas y tres años después, anunció su retiro .

Una llamada que le cambió la vida:

Lucuix hizo el curso de entrenador, regresó a Argentina y fue entonces que Diego Giustozzi, que asumía como entrenador de la selección, lo llamó para sumarlo a su cuerpo técnico. Juntos salieron campeones del mundo en Colombia 2016 y, cuando Giustozzi emigró a España, Lucuix tomó el mando.

No le fue nada mal en este Mundial de Lituania. Hicieron delirar a los hinchas eliminando a Brasil en una semifinal inolvidable y merecieron más en la final ante Portugal.

Un gesto de campeón:

Durante la premiación casi pasa desapercibido, pero Lucuix se sacó su medalla y no fue con el desgano que normalmente lo hacen los jugadores. Se la regaló a Lucas Trípodi, que se perdió el Mundial por una lesión de ligamentos cruzados y sus compañeros lo subieron al podio. El jugador no la quería, pero Matías insistió. Lucuix es mucho más que el estratega del equipo.

“No nos podemos reprochar nada. Si perdés de esta manera te tenés que ir con la cabeza en alto. Espero en cuatro años poder jugar la revancha”, declaró tras la final.

La última oportunidad de Ricardinho:

El capitán de Portugal llegó como la figura al Mundial de Lituania pero no solo le fue muy difícil llegar por una dura lesión a sus 36 años, sino que además esta sería la última oportunidad de conseguir el título que le faltaba a su palmarés, el de campeón del mundo.

Agradecido. El crack portugués cumplió su sueño en el Mundial de Futsal de Lituania. Foto: EFE
Agradecido. El crack portugués cumplió su sueño en el Mundial de Futsal de Lituania. Foto: EFE

Luego del retiro del brasileño Falcão, el mejor de este deporte, Ricardinho ocupó ese lugar entre los que seguían en actividad y, pese a sus seis balones de oro, hasta él mismo se negaba a retirarse sin su Mundial.

“Hace seis meses estaba en la cama de un hospital. Fue la operación más complicada de mi carrera. Apenas podía dar patadas a un balón. Tuve que trabajar más duro de lo que puedas imaginar para hacerme un hueco en la convocatoria, sabía que era mi última oportunidad y que siempre lamentaría no ganar el Mundial”, declaró a FIFA el 10 luso, que es un verdadero mago con la pelota en los pies.

Pero para esta Copa del Mundo tuvo que reinventarse. Le costó ganarse un lugar y sus minutos en cancha fueron bien dosificados por el entrenador Jorge Braz.

De la magia que lo caracteriza fueron destellos y aún así le dio al asistencia a Pany Varela para el segundo gol ante Argentina que les valió el tan ansiado título. “Éramos los mejores de Europa, necesitábamos ser los mejores del mundo”, dijo tras la final.

Aunque el propio Ricardinho dice que el mejor es Falcão, y lo lleva tatuado en su pierna, ¿quién es el mejor jugador de futsal de la historia?.

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