Nacional se metió en la Copa Libertadores de futsal gracias a que Peñarol, último campeón, abrió un cupo más para Uruguay y el Bolso se clasificó como vicecampeón del Campeonato Uruguayo. Paradójicamente el Carbonero quedó eliminado en fase de grupos, en una serie complicada, y el tricolor aún sigue peleando por el título, aunque deberá luchar por un lugar en semifinales ante uno de los candidatos: Magnus de Brasil (este jueves, 17:00 a través del canal de Libertadores en YouTube).
El equipo brasileño, que vio el retiro como profesional de Falcao en esta disciplina y fue campeón del mundo, cayó ante Peñarol en la última edición del torneo, es el actual campeón de Brasil y afronta esta copa con sed de revancha. Clasificó primero en su grupo con puntaje ideal y diferencia de goles de +15 en la serie que compartió con Centauros de Venezuela, Panta Walon de Perú y Divino Niño de Ecuador.
Para Nacional es quizás el rival más difícil, pero también la oportunidad de ir por una hazaña, eliminar al gran candidato y postularse como uno. El camino del tricolor, dirigido por Diego Pastoriza, comenzó con un resonante triunfo frente a Colo Colo por 7-2, pero luego dos derrotas lo complicaron.
El segundo partido del Bolso fue ante Deportivo Lyon de Cali, Colombia y los cafeteros sacaron provecho del arma del arquero jugador. Así sacaron ventaja y, cuando Nacional fue a buscar el empate de la misma manera, terminaron aprovechando el riesgo que había corrido el tricolor para liquidar con el 3-1 final.
Nacional cerró la fase de grupos volviendo a ser competitivo y eso fue justamente lo que lo metió en la segunda fase: una ajustada diferencia de goles. El Bolso cayó 2-1 frente a Cerro Porteño de Paraguay y tuvo que esperar, pero terminó pasando como uno de los mejores terceros.