No conforme con sus ocho medallas de oro en Beijing, ni con sus 14 en total, el nadador norteamericano Michael Phelps busca ahora destacarse en otro deporte.
Según publica hoy el diario deportivo Marca, la gran figura de los últimos juegos olímpicos estaría planeando convertirse en jugador profesional de póker.
Tal parece que el nadador nacido en Baltimore se ha pasado las últimas seis semanas en Las Vegas, para así aprender todos los secretos del póker. En este tiempo ha pasado de ser un novato total a un buen jugador que ya se toma en serio su nueva pasión.
De hecho, el pasado fin de semana se clasificó para la mesa final en el Caesars Palace Poker Classic y ya amenaza con presentare el año que viene a las Series Mundiales de Póker.
Si le llega a ir tan bien como en la piscina, Las Vegas va a tener un nuevo rey.