TOKIO 2020

Así fue la progresión de los uruguayos Cetraro y Klüver en la carrera cada 500 metros

Los remeros hicieron una prueba muy táctica, llevando un ritmo medio pero sin perder distancia de los rivales, para un sprint final infernal.

Bruno Cetraro y Felipe Klüver
Bruno Cetraro y Felipe Klüver antes de la partida. Foto: EFE

Fue heroica la clasificación de los remeros uruguayos Bruno Cetraro y Felipe Klüver a la final olímpica del Doble Scull Ligero masculino por el remate que hicieron, con un parcial en los últimos 500 metros casi cuatro segundos y medio más rápido que los alemanes, ganadores de la prueba.

Los parciales que dejó la carrera que hicieron los uruguayos demuestran que tuvieron una táctica clara: regular energías sin dejar que se escaparan los rivales, mantener la calma pese a que fueron últimos todo el tiempo y hacer un sprint final de locos para en el último kilómetro superar a cuatro rivales y clasificar en el segundo puesto.

Los primeros 500 metros

Desde el principio Cetraro y Klüver fueron cautos. Largaron últimos por el carril 1 y así se mantuvieron. ¿La consigna? No perder la popa del bote inmediatamente adelante. El parcial fue de 1.35.05, contra el 1.30.23 que pusieron los alemanes. Casi cinco segundos más lentos.

En la mitad de la carrera

El segundo parcial entre los 500 y los 1.000 metros fueron solamente un poquito mejor, apenas medio segundo. El tramo lo recorrieron en 1.34.29, simplemente adaptándose al ritmo que llevaban quienes los precedían. Es decir: continuaban con su táctica de guardar fuerzas para el final.

El cruce de los 1.500 metros

Ya era hora de comenzar a levantar el ritmo para hacer el remate como querían. Por eso, en este tramo de la competencia ya hubo un segundo de diferencia respecto al anterior. La dupla celeste puso 1.33.34 para esos 500 metros.

La remontada final

Cetraro y Klüver confían mucho en el cierre de carrera que hacen. En la primera competencia, cuando no consiguieron clasificar directamente a la semifinal, se explicó por parte de la delegación celeste que como vieron que no les daría para rematar, prefirieron guardar energía para el repechaje del día siguiente. Allí hicieron un gran remate que les permitió vencer por centímetros a Portugal y meterse en la semifinal.

La historia ahora se repitió y con un parcial infernal. Los últimos 500 metros Cetraro y Klüver los hicieron en 1.28.40, el mejor tiempo entre los seis participantes de esta serie. Los alemanes, que ya se sabían ganadores, pusieron 1.33.01 en el último parcial. Infernal cierre de los remeros uruguayos, que ya aseguraron diploma olímpico y que además se ilusionan con colgarse una medalla. Como dijo Cetraro luego de clasificar a la semifinal, "A nadie se le pueden cortar las alas para soñar".

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