La caída de Lefty: cuando las sombras alcanzaron a Phil Mickelson

El zurdo carismático, figura del golf mundial y eterno rival de Tiger Woods enfrenta denuncias públicas de acoso sexual y ve como su legado queda inevitablemente condicionado por acontecimientos ocurridos fuera de los fairways.

Masters de Augusta
Mike Ehrmann

Durante más de tres décadas, Phil Mickelson representó una de las imágenes más luminosas del golf mundial. El zurdo carismático, el eterno rival de Tiger Woods y el hombre de familia que conmovió al deporte abrazando a su esposa Amy tras conquistar el Masters de 2010. Para millones de aficionados, era el rostro amable del golf profesional. Hoy, esa imagen enfrenta su prueba más dura.

Un extenso reportaje publicado por Alan Shinuck reconstruye, a través de entrevistas, testimonios y documentos, un patrón de conductas personales que amenaza con redefinir el legado de uno de los jugadores más importantes de la historia moderna. Aunque muchas de las acusaciones no han sido comprobadas en tribunales y son rechazadas parcial o totalmente por la defensa de Mickelson, el impacto ya trasciende el plano privado.

El episodio que ocupa el centro de la investigación involucra a Ashley Perez, exesposa del también golfista Pat Perez. Según su relato, una relación que comenzó con mensajes amistosos derivó, durante el Barclays (evento de los playoffs del PGA) en 2015, en un episodio que describe como profundamente perturbador: asegura que Mickelson le mostró una fotografía íntima de sí mismo y posteriormente le insinuó mantener un encuentro sexual mientras su esposo dormía en la habitación contigua.

Ashley decidió guardar silencio durante años. Recién ahora, afirma, decidió hablar para romper lo que considera una "cultura de silencio" que protege a las grandes figuras del deporte.

El propio Pat Perez nunca hizo pública la historia completa, aunque durante años dejó entrever la profundidad de su ruptura con Mickelson. En 2022 confesó en un podcast que existía una línea que Phil había cruzado y que jamás podría perdonar. Según el reportaje, ambos mantuvieron posteriormente una conversación telefónica de 26 minutos en la que Mickelson pidió disculpas, aunque evitó reconocer explícitamente los hechos relatados por la pareja. Pero el artículo sostiene que ese episodio no habría sido aislado.

Diversas mujeres entrevistadas describen cenas y encuentros sociales donde, siempre según sus testimonios, Mickelson habría realizado comentarios sexuales explícitos, insinuaciones o conductas consideradas inapropiadas. Algunos de esos relatos son respaldados por otros asistentes presentes en las reuniones.

Mientras tanto, el escenario deportivo también comenzó a cambiar. Durante años Mickelson fue considerado el embajador perfecto del golf. Ganador de seis majors, tres veces campeón del Masters y uno de los atletas mejor remunerados del planeta gracias a contratos publicitarios multimillonarios, parecía destinado a convertirse en el gran patriarca del deporte tras su retiro.

Sin embargo, el reportaje describe cómo, aproximadamente desde 2015, amigos cercanos comenzaron a notar transformaciones en su comportamiento: mayor consumo de alcohol durante las semanas de torneo, una vida personal cada vez más desordenada y un creciente distanciamiento de la imagen familiar que había construido durante décadas.

Las consecuencias, según múltiples fuentes consultadas por Shipnuck, habrían alcanzado incluso a varios de los clubes privados donde Mickelson era miembro. Madison Club, The Bridges y recientemente The Farms Golf Club aparecen mencionados como escenarios donde su presencia terminó abruptamente.

Particularmente significativo resulta el caso de The Farms. Golf Digest reveló semanas atrás que Mickelson abandonó la institución luego de una denuncia por un supuesto contacto físico inapropiado con una empleada. Sus representantes sostienen que todo obedeció a un malentendido ya resuelto.

La respuesta oficial del entorno del jugador no niega que Mickelson haya cometido errores en el pasado, pero sostiene que muchas de las nuevas acusaciones son falsas o tergiversadas. El comunicado enfatiza además que el ex número dos del mundo atraviesa asuntos familiares delicados y que actualmente su prioridad es reconstruir su vida personal junto a su esposa Amy y su familia.

Mientras tanto, el silencio también comenzó a instalarse dentro del propio golf.

Su ausencia en varios torneos de LIV Golf durante esta temporada, su decisión de no disputar el Masters ni el PGA Championship y la creciente distancia de muchas figuras históricas alimentan la sensación de aislamiento. Algunos antiguos compañeros describen un ambiente frío alrededor de quien alguna vez fue una de las personalidades más queridas del circuito.

Paradójicamente, el hombre que parecía destinado a ocupar un lugar similar al de Arnold Palmer como embajador eterno del deporte podría terminar viendo cómo su legado queda inevitablemente condicionado por acontecimientos ocurridos fuera de los fairways. Porque en el deporte de élite, las victorias construyen carreras. Pero son las conductas las que terminan definiendo la historia.

Y la de Phil Mickelson, al menos por ahora, atraviesa el capítulo más oscuro de toda su trayectoria.

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