Mérida ENVIADO
Fútbol con mucha diversión y nada más que en una media cancha. Once goles, bromas por doquier. Las empezó Sebastián Abreu, las siguieron todos.
Mucha buena onda. Con el periodismo uruguayo adentro del campo, con Tabárez mirando desde un costado y el profesor Herrera desafiando a los jugadores a conseguir más goles. Ese fue el clima del último ensayo de Uruguay previo al partido inaugural del certamen.
Ganaron los blancos y por eso los rojos tuvieron que pagar la multa de los abdominales. El "Cebolla" Rodríguez fue el arquero de los ganadores y la rompió. El "Loco" atajó con los perdedores y dio mucho rebote y se tiró "como una tortuga", según lo definió él mismo en el gol que puso el 6-4 transitorio.
Por los blancos, además de Rodríguez, Scotti, "Nacho" González, Gargano, Valdez, Forlán, Mario Rebollo, Godín, Pereira y Fucile. Por los rojos, además de Abreu, García, Sánchez, Diogo, Canobbio, Estoyanoff, Vargas, Lugano, Pérez y Darío Rodríguez.
Fue una fiesta y un duelo bien uruguayo. Con bromas, con gastadas y con mucha picardía. La locura empezó cuando Abreu le gritó a Darío Rodríguez, "jugá atrás con Manga". Pero después se desató una interminable cadena de frases, hasta que Forlán la remató contra el "Loco". "Sáquenle el sable", gritó tras ver cómo se dejó caer muy despacito para tratar de atajar una pelota que entró suave contra un caño.
Después de ese movimiento distendido, la delegación se trasladó hacia el estadio Olímpico Metropolitano donde no hubo ni una sola tarea. Entraron, miraron, pisaron el césped, comprobaron las áreas, las dimensiones y se fueron. Quizás los que sacaron mayores conclusiones fueron los arqueros Fabián Carini y Juan Castillo porque estuvieron bastante tiempo en una de las áreas.
También se dio una charla particular, entre Lugano y Darío Rodríguez, quizás preparando el discurso de la última arenga que se realizará al equipo antes de pisar el césped del Olímpico.