El frenético final del primer tiempo de la revancha entre Montevideo City Torque y Tigre fue digno de una pelea de boxeo: golpe por golpe a ver quién de los dos besaba la lona primero. Y el guantazo del KO nació en la zurda de Salomón Rodríguez. Al goleador ciudadano -y hoy también de la Conmebol Sudamericana con cinco goles- no le tembló el pulso para hacerse cargo de una dilatada ejecución, demorada por el VAR y una tarjeta roja a Banegas que supuso pena doble para los argentinos.
Pasaron más de seis minutos entre el codazo del argentino a Pizzichillo y la orden del árbitro para rematar. “Habíamos practicado penales el día antes, pero ese lo tenía que asegurar. Como dicen: fuerte y al medio que el golero seguro se tira para un lado”, reveló el artillero en diálogo con Ovación sobre esos instantes previos.
Y así fue: remate fuerte, abajo y al medio. El arquero Zenobio pensó que la cruzaba y eligió su palo izquierdo, y aunque llegó a tocarla con la punta de los pies, la potencia fue tal que no logró desviar el remate y vio por encima del hombro como la pelota inflaba la red del arco de la Amsterdam. Fue el 2-1 a favor de City Torque en un momento clave, lo último antes del descanso y dos goles de distancia en el marcador global. Con un hombre de menos, demasiado cuesta arriba para remontarlo.
Como es por demás sabido, hoy Torque es el único representante de Uruguay a nivel continental, un motivo que “llena de orgullo” al plantel y al cuerpo técnico. “Este semestre recién empieza y como que todavía no nos termina de caer la ficha. Sabemos que estamos logrando algo histórico para el club, pero también saliendo a defender al país donde sea”, valoró Rodríguez.
El delantero nacido en San Gregorio del Polanco (Tacuarembó), tiene 26 años y llegó a préstamo en enero desde Colo Colo. Terminó su proceso formativo en Rentistas, debutó en Primera con la camiseta del Bicho Colorado e hizo un montón de goles en 2021, entre ellos el primero de la historia del club por Libertadores. Cruzó el charco para jugar tres años en Godoy Cruz y en 2025 lo compró Colo Colo por una cifra cercana a US$ 3.000.000. Pero en el Montevideo City Torque de Marcelo Méndez se volvió a sentir goleador. “Lo que cambió fue mi confianza. Cuando se te abre el arco, te cambia la mentalidad. Me llamó Marcelo y me convenció su idea de juego. Yo quería jugar, agarrar rodaje y volver a hacer goles”.
Los partidos internacionales, para él, son completamente diferentes a los del fútbol uruguayo: “Acá nos conocemos mucho, todos sabemos cómo juega tal equipo, hay más roce, se vuelve entrecortado, vamos más al choque. Para jugar contra los rivales extranjeros se estudia mucho, el juego es mucho más dinámico. No es que se corra más, pero sí tenemos que estar 100% concentrados todo el partido”. Por ejemplo, en su caso a veces es más importante el trabajo que hace sin pelota: “Marcelo me pide presionar, intentar sacar faltas si el equipo está muy encerrado, para respirar y adelantarnos unos metros”.
Como ya es histórica la campaña del Ciudadano, el objetivo colectivo es “seguir partido a partido”, jugándole “de igual a igual al que venga”. El objetivo personal: “Mantener la racha y seguir ayudando al equipo a hacer historia”.