SEGUNDA DIVISION
El Gaucho disputará su milésimo partido en la divisional, más que ningún otro club
Cuando este domingo Progreso enfrente a Atenas en el Parque Paladino por el Torneo Competencia de la Segunda División Profesional se convertirá en el primer equipo que alcance los 1.000 encuentros jugados por el torneo del ascenso, entre los 61 que han competido en esta divisional.
El Gaucho disputó hasta ahora 999 partidos, de los cuales ganó 384 empató 249 y perdió 366. Convirtió 1.421 goles y recibió 1.408 en contra, según la investigación realizada por Miguel Silva Cerro, integrante de la Asociación de Historiadores e Investigadores del Fútbol Uruguayo.
Las mayores goleadas logradas por el aurirrojo fueron a Colón por 6 a 0 el 16 de septiembre de 1979 y 7 a 1 a Olivol el 2 de diciembre de 1945, en ambos casos en el marco de grandes campañas.
Progreso fue en 1942 uno de los clubes fundadores de la divisional Primera “B”, que desplazó a la Intermedia como segundo escalón en la estructura profesional de la Asociación Uruguaya de Fútbol. En 1938 y 1939 había logrado el título de esta categoría, pero como no existía el ascenso directo tuvo que disputar repechajes sin éxito antes clubes de Primera.
En la nueva “B”, Miramar fue campeón de aquella edición inaugural de 1942 y subió a la “A, mientras que Progreso terminó segundo. Por fin, tres años más tarde el Gaucho logró el título y se estrenó en la “A” en 1946. Esa temporada, sin embargo, debió descender.
Durante las tres décadas siguientes, la vida del club fue una dura lucha entre la “B” y la Intermedia. En 1956 y 1963 fue campeón de Intermedia. Volvió a obtener ese título en 1978, cuando ya se llamaba Primera “C”. Fue el inicio de la mejor etapa de su trayectoria, que siguió en 1979 con el ascenso a la “A” y tuvo su cumbre con la conquista del Campeonato Uruguayo 1989 y las participaciones en la Copa Libertadores.
Después le tocó de nuevo bajar, pero volvió a subir en 2001, 2006 y 2011/2012. Más allá de su tradición en las arduas contiendas por el ascenso, Progreso supo hacer historia en cada lugar donde le tocó competir.