Entre tantos malos resultados y malas noticias, Diego Aguirre recibió este lunes una buena en Peñarol. Es que luego de haber encendido el domingo todas las alarmas por cómo terminó el partido frente a Wanderers, Matías Arezo tranquilizó la interna aurinegra de cara al partido del jueves por Copa Libertadores frente a Corinthians.
Es que el delantero de 23 años se fue visiblemente molesto del Estadio Centenario, caminando con alguna dificultad y todo hacía indicar que en la jornada de este lunes —preocupación mediante— se iba a realizar estudios médicos.
Pero finalmente eso no ocurrió. Arezo no pasó por ninguna clínica y según contaron fuentes aurinegras a Ovación "solo tuvo un golpe en la zona de la cadera que le provocó una especie de paralítica".
"Después que se le fue la contusión del golpe solo tenía una molestia, pero nada que indicara una lesión", agregaron las fuentes Mirasoles consultadas sobre la situación del atacante que el domingo fue titular y que jugó los 90' en la derrota 1-0 frente al Bohemio.
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