TEXTOS: EDWARD PIÑON | FOTOS: JULIO BARCELOS | ENVIADOS A BRASIL | EL PAIS | CURITIBA
La hinchada de Atlético Paranaense le puso más picante al enfrentamiento con Nacional por los cuartos de final de la Copa Sudamericana, si es que de picante se puede calificar a la andanada de petardos y bombas "brasileras" que hicieron sonar en la madrugada de Curitiba.
Con una artillería de pertardos que nada tiene que envidiarle a la que suele atronar en las fiestas tradicionales de fin de año, especialmente por el estruendo y por la altura que alcanzaron antes de explotar, los cinco o seis fanáticos que aparecieron a la 1.05 primero y a las 2.15 luego, procuraron arruinar el descanso de los jugadores tricolores. Y en parte, lo hicieron.
LENTOS. Protegidos por lenta reacción policial, pese a la velocidad con la que hasta respondieron los vecinos que salieron a la calle para tratar de ponerle fin al barullo, los "torcedores" del rojinegro levantaron de la cama a casi todos los jugadores tricolores, porque en ambas oportunidades estuvieron entre cinco y seis minutos a todo bombazo casi instalados en la misma puerta del hotel donde se aloja la delegación.
REACCION. Eso sí, alertados por lo que había ocurrido en la primera oportunidad y teniendo en cuenta la experiencia que ya habían vivido en Porto Alegre, cuando enfrentaron a Internacional por la segunda fase de la Copa Libertadores, esta vez los futbolistas no se quedaron quietos.
La reacción fue espontánea y de varios integrantes del plantel. Es que cuando apareció el primer lanzamiento de agua desde las ventanas se sucedieron otros y en algunos casos cayeron a la vereda de enfrente del Hotel Bourbon las botellas de plástico que se recogieron de las heladeritas de las habitaciones.
DENUNCIA. Además, mientras se produjo esa respuesta, que obviamente trajo como consecuencia los insultos de los que estaban abajo, aunque quizás de unos que no tenían nada que ver con el asunto porque los responsables ya se habían dado a la fuga, el profesor Fabián Moreno realizó la denuncia del caso para que definitivamente le instalaran en la puerta del establecimiento una guardia policial fija.
SERENOS. Al final, después del segundo ataque de seis minutos, todo volvió a la calma. La Policía apareció, pero no se llevó a nadie.
De mañana, en pleno desayuno, todo quedó en una mera anécdota y otra mojada de oreja a los futbolistas tricolores, que se sintieron fortalecidos en la adversidad y se juramentaron dejar todo y algo más para cambiar la pisada ante el dueño de casa. Ese zarpazo copero sólo se acunó en el seno de la delegación compatriota. porque a juzgar por la cobertura que realizaron todos los diarios locales, no parecía para nada posible. Es más, no hubo ni siquiera un medio que no hablara de la clasificación.
Los medios ignoraron a los tricolores
Nacional fue prácticamente ignorado por los medios de prensa de Curitiba. No hubo imágenes en la televisión local que, por ejemplo, basó su informe del partido de anoche casi en forma exclusiva en lo que había hecho Atlético Paranaense en su último movimiento en el estadio "Kyocera Arena".
Las cámaras filmaron el entrenamiento, elogiaron a los futbolistas, el buen planteamiento que hizo Vadao en el Parque Central y las escasas posibilidades que Nacional tenía para pasar a la siguiente ronda de la Copa Suda-mericana.
Los informativos, que tienen un segmento importante para los deportes, pasaron por alto el movimiento de los tricolores y sólo mencionaron que Nacional tenía algunas figuras de renombre.
Recordaron la buena actuación de Alexis Viera y que Gonzalo Castro era una de las armas con que contaba el conjunto uruguayo en ofensiva.
HURACAN. Los diarios de ayer, por su parte, además de confiar en el surgimiento del huracán por el regreso de la dupla atacante titular, por la vuelta del arquero Cléber y por la presencia de Jancarlos para ejecutar los tiros libres, dejaron bien sentado que se esperaba vivir una noche de gala.
Destacaron las virtudes de los futbolistas rojinegros pero le dieron poca relevancia a su rival.