En un segundo tiempo que se jugaba lejos del arco de Washington Aguerre, Peñarol terminó hipotecando el resultado luego de múltiples expulsiones. En un momento donde la tribuna presionaba y el Carbonero no podía generar peligro, el llamado de Christian Ferreyra a Hernán Heras para que observe una posible roja a Lucas Ferreira, desencadenó tres rojas más, tras las que Central Español se animó a ir en busca de las tres unidades y lo terminó consiguiendo.
Luego de interceptar un pase en media cancha, el defensor transportó la pelota y llegó a posicionarse como un delantero más dentro del área de un palermitano que se defendía con mucha gente. Javier Cabrera tiró un centro que llegó a despejar un defensor visitante y en el intento de ir a buscar la pelota, Ferreira impactó con su pierna sobre la cara de su rival.
Si bien Lucas no ve a su rival, arriesga a ir a disputar un balón en el cual el jugador del palermitano llegaba claramente antes. La intención del jugador aurinegro no está en tela de juicio, pero la gravedad del impacto y la zona a la que golpea, puede asistir razón a Christian Ferreyra a intervenir y convocar a Heras a que observara la jugada.
Además la pelota iba a una altura donde perfectamente era jugable con la cabeza. Lo cual puede ser un argumento a favor de la decisión arbitral, luego de la intervención del VAR. Recordar que Heras en primera instancia había decidido tarjeta amarilla, apreciando la infracción a tiempo real.
A Peñarol se le saltó la cadena, primero luego de la seña de la revisión, donde Matías Arezo se acercó a protestar, lo que derivó con la primera roja y luego Eric Remedi, quien reclamó más acaloradamente, dejó la cancha por doble amarilla. La acción también derivó en expulsión para el preparador físico Mirasol.