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Jorge Barrera desde la final de la Libertadores: cómo se hizo de Boca y cuando compartió un habano con Maradona

El expresidente de Peñarol habló con Ovación sobre su vida en Argentina, su lugar en La Bombonera y de la promesa a su hijo para ir a ver el partido definitorio en el Maracaná de Río de Janeiro.

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Jorge Barrera junto a su hijo en Río de Janeiro para la final de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y Fluminense
Jorge Barrera junto a su hijo en Río de Janeiro para la final de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y Fluminense.
Foto: Jorge Barrera

Desde hace alrededor de una semana, Río de Janeiro está vestido de cinco colores: el amarillo y azul de Boca Juniors, y el verde, blanco y rojo de Fluminense, que este sábado a partir de las 17:00 horas se disputan la final de la Copa Conmebol Libertadores en el mítico estadio Maracaná, donde el equipo carioca oficia habitualmente como local.

En algún lugar de las tribunas del Estadio Jornalista Mário Filho estará junto a su hijo el expresidente carbonero Jorge Barrera haciendo fuerza por el Xeneize, aunque en diálogo con Ovación subrayó antes que nada que ambos solamente son hinchas de Peñarol.

La simpatía de Barrera por Boca se remonta a su vida en Argentina, adónde fue a estudiar una maestría en Derecho Penal en la Universidad Austral de Buenos Aires, y de sus visitas "de novio" a su actual esposa también en suelo porteño, aunque paradójicamente ella es hincha de River Plate.

"Incluso mi casamiento religioso fue en Buenos Aires", dice Barrera, que reconoce que durante esos lapsos "aprovechaba algún domingo para ir a La Bombonera". Y que cuando residió allá e iba más seguido, "por razones económicas" tenía su propia platea: "Sector L, fila 12, asiento 146", recuerda con precisión. El lugar le perteneció hasta poco antes de la pandemia.

Pero específicamente, ¿por qué Boca y no otro equipo? "Como lo he dicho enumerables veces, mi viejo era hincha de Nacional. Entonces una de las cosas que más le agradeceré eternamente a mi madre es haberme hecho hincha de Peñarol. Es por esta razón que tengo simpatía por los cuadros con raíces comunes, los de mayor popularidad, en definitiva: los más grandes. Por eso en Argentina mi simpatía es por Boca", explicó el exmandatario mirasol.

Según contó, a la final de Río fueron por iniciativa propia y a partir de una promesa: “Cuando Boca le gana a Racing, le dije a mi hijo Juanpi que si las notas del liceo iban bien y Boca llegaba a la final, íbamos a verla”.

“Vinimos a disfrutar de la fiesta de la Libertadores y principalmente a compartir tiempo de calidad juntos. Porque, como siempre dije, el fútbol es una instancia formativa entre padre e hijo”.

Asimismo, remarcó: “El domingo llegamos directo al Campeón del Siglo a alentar a Peñarol”, que en la noche juega un partido decisivo por el Campeonato Uruguayo frente a Liverpool.

Jorge Barrera en su etapa como presidente de Peñarol
Jorge Barrera en su etapa como presidente de Peñarol.
Foto: Leonardo Mainé

Un habano "entre manyas"

Barrera guarda con afecto un recuerdo con un ídolo xeneize, y argentino, y del planeta fútbol en general: Diego Armando Maradona.

Según dijo, en su vida se cruzó dos veces con el ídolo argentino, pero una en un congreso organizado por un conjunto de clubes sudamericanos en San Pablo, Brasil, fue muy particular y le quedó grabada para siempre.

“Fui al congreso con Juan Pedro Damiani -en ese entonces presidente de Peñarol-, con quien compartimos el gusto y hábito de fumar puros. Posterior a la cena le pedí a Juan Pedro si me convidaba uno, porque yo no tenía los míos encima. Cuando me lo da, se acerca Diego y también le pide uno. Es sabido que él también fumaba habanos”, relató Barrera.

Con el recuerdo bien freso, describió con detalle la situación: “Nos parámos los tres juntos en ronda y nos pusimos a conversar”. Hasta que, fiel a su estilo, el 10 soltó una frase singular que descontracturó el ambiente.

Diego Maradona junto a Jorge Barrera
Diego Maradona junto a Jorge Barrera.
Foto: Jorge Barrera

“Cuando Juan Pedro le da el habano y estamos por fumar, él dice: «Este habano lo vamos a fumar entre hinchas de Peñarol»”, recuerda Barrera.

Durante su vida, Maradona admitió públicamente en varias oportunidades su simpatía por el Carbonero, incluso coqueteó con la posibilidad de terminar su carrera deportiva en el club, aunque finalmente no se concretó.

“Cuando dijo eso -recuerda Barrera- no aguanté la emoción, y por eso quise inmortalizar el momento con esa foto, en la que se nos ve a los dos sonriendo y sosteniendo el puro”.

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