GINEBRA | AP
n Michael Owen, con dos goles de cabeza en cuatro minutos, borró lo que parecía un seguro triunfo de Argentina y elevó a Inglaterra a una victoria 3-2 el sábado en un partido amistoso entre los eternos rivales.
Con ventaja de 2-1 y el reloj marcando los minutos finales, los argentinos ya saboreaban la victoria. Pero Owen, hasta ese momento invisible en el ataque inglés, resucitó con un gol de cabeza a los 86 minutos.
El delantero selló el resultado en el primer minuto del alargue, cabeceando un centro de Joe Cole para batir al arquero Roberto Abbondanzieri.
"Venir dos veces de atrás fue grandioso, para eso son estos partidos de preparación para la Copa del Mundo", dijo Owen. "Fue excitante, mucho más que un amistoso cualquiera", agregó.
Los goles de Owen llegaron después que el técnico argentino José Pekerman sacó de la cancha a los 84 minutos al enlace Juan Román Riquelme, la estrella del Villarreal español que había conducido magistralmente la orquesta sudamericana hasta ese momento.
Pekerman también sustituyó a los 80 al delantero Carlos Tevez, la sensación del fútbol brasileño con el Corinthians y que tuvo un excelente partido. La salida de ambos bajó las revoluciones y la creación del fútbol argentino, que quedó vulnerable a las incursiones inglesas.
"Riquelme estaba cansado", comentó Pekerman. "Es triste perder un partido en los últimos minutos, pero así es el fútbol. Tenemos que aceptarlo. Mis jugadores jugaron buen fútbol".