ENTREVISTA

Estoyanoff llegó a 100 goles: el más lindo, a quién le dedica cada tanto y en el que lo "ayudó" el Morro

Entre Fénix y Peñarol, el Lolo festejó su centenario de conquistas locales e internacionales. En charla con Ovación, contó quién fue su mejor socio en la cancha y qué gol se quedó con ganas de anotar.

Fabián Estoyanoff, un símbolo de Capurro. Foto: Francisco Flores.

El pasado 24 de abril, Fabián Estoyanoff marcó el gol con el que Fénix venció a Albion por la fecha 10 del Torneo Apertura. Se fue al vestuario y como hace habitualmente fue el último en retirarse, no sin antes remarcarle un dato que le leyó en Twitter a Enrique, el utilero: “¡Mirá, llegué a 100 goles!”. El centenario de festejos corresponde a sus tantos con las camisetas de Fénix y Peñarol, los equipos de sus amores.

Lo que nunca imaginó era que dos semanas más tarde cuando el albivioleta volvió a jugar en el Capurro sus compañeros lo iban a recibir con un regalo: la camiseta con el 100 en la espalda. “Lo viví con mucha emoción porque no es común que te hagan un reconocimiento tus compañeros. Uno llega a esa cantidad de goles gracias a ellos, a todos los que me acompañaron en mi carrera”, indica Estoyanoff en diálogo con Ovación.

El homenaje que recibió Fabián Estoyanoff de sus compañeros por los 100 goles. Foto: Francisco Flores.
El homenaje que recibió Fabián Estoyanoff de sus compañeros por los 100 goles. Foto: Francisco Flores.

Una pregunta que muchos se han hecho y que solo unos pocos pueden responder es: ¿qué se siente al hacer un gol? Y Estoyanoff que ya lleva 100, lo sabe de memoria. “Es la adrenalina más grande que puede sentir un futbolista. El momento en que entra la pelota es increíble y ni te digo goles importantes, los que marcan o en la hora”.

Para el Lolo cada gol es especial y no solo por lo que significa en lo deportivo, también en lo personal: “Siempre que hago un gol, lo primero que pienso es en mi abuelo que me inculcó el entrenamiento, me acompañaba siempre a todos lados. Hoy por hoy, cada vez que hago un gol también se me pasan por la cabeza mis hijos”.

No recuerda su primer tanto porque “para la memoria” dice que es “malo” y por eso le sorprendió la cifra: “Nunca llevé la cuenta de mis goles”. De todas maneras, le quedó marcado que su primer tanto se lo hizo a Juan Castillo, quien luego fue su compañero. Ese tanto, con Fénix, fue ante Huracán Buceo, el 1° de abril de 2001, más allá de que en el 2000 había marcado tres tantos en la Segunda División con el albivioleta.

Fabián Estoyanoff, un símbolo de Capurro. Foto: Francisco Flores.
Fabián Estoyanoff, un símbolo de Capurro. Foto: Francisco Flores.

Dentro de los 100, el equipo que más sufrió a Estoyanoff fue El Tanque Sisley al que le marcó ocho tantos y el dato particular es que de los equipos que hoy están en Primera les marcó a todos salvo a uno: Fénix.

Esto significa que le hizo a Peñarol, un club al que le tiene un cariño muy especial. “Para mí fue difícil, pero uno se debe a la camiseta con la que está jugando. En ese entonces como ahora, me debo a Fénix, siempre lo pensé así, incluso cuando me tocaba enfrentar a Fénix. Es el equipo que me dio todo, la armas para poder llegar al fútbol profesional, valores, educación, respeto”.

Además, también le anotó a Nacional: “Son los más lindos. Yo siempre soñé jugar en Peñarol. Después que ya estás, el otro sueño es poder hacer un gol clásico. Haber pasado por Peñarol y no hacer goles clásicos, te deja un debe”.

Son muchos los goles y más allá de que tantos como el que le hizo a la Universidad Católica con Peñarol en la Libertadores 2011 o el que le anotó a Danubio de chilena jugando con Fénix, hubo uno que lo marcó: el que hizo el día del fallecimiento del Morro García.

Fabián Estoyanoff en el Parque Capurro, su casa. Foto: Francisco Flores.
Fabián Estoyanoff en el Parque Capurro, su casa. Foto: Francisco Flores.

“La agarro al borde del área y le pego, pero no sé por qué sentí que esa pelota la empujó él para adentro. Me siento recontra identificado con todo lo que le pasó. Yo pasé momentos muy difíciles, fuertes que me cuestan hablarlos, pero lo siento superado y fue gracias a un apoyo tremendo. En ese momento se te pasan muchas cosas por la cabeza y si tenés cerca el apoyo de la familia y el vínculo amoroso, tal vez puedas salir. Todo lo que nos tocó vivir, por ejemplo estar presos juntos, llevó a que en esos días tuviéramos muy buena conexión, somos dos muchachos de barrio que más o menos tenemos la misma idiosincrasia de vida y realmente me pegó fuerte”, sostiene el Lolo.

“Trato de que para mí cada día sea un renacer después de todo lo que me ha tocado vivir”, manifiesta. “Mis compañeros me buscan para hablar y es donde uno se da cuenta que la experiencia suma, no tanto dentro de la cancha, sino más que nada en el día a día. No solo decirle lo bien que te fue o los goles que hice, también el poder aconsejar algo en lo que vos te equivocaste, yo le erré en esto y ojalá que ustedes no lo hagan”, concluye Estoyanoff.

Fabián Estoyanoff le dedica el gol anotado ante Boston River a Santiago "Morro" García. Foto: Leonardo Mainé.
Fabián Estoyanoff le dedica el gol anotado ante Boston River a Santiago "Morro" García. Foto: Leonardo Mainé.

Ping-Pong con el Lolo Estoyanoff:

- ¿Te acordás de tu primer gol?

“No porque soy muy malo con la memoria, me parece que fue a Juan Castillo”. Efectivamente, su primer gol en Primera División fue ante Huracán Buceo el 1° de abril de 2001. En el 2000 había anotado tres en la B.

- ¿El gol que más gritaste?

“El 3-1 del clásico con Nacional en 2003 o el de la Universidad Católica en 2011. Con Fénix el que hice en el 4-4 con Danubio porque necesitábamos los puntos, estábamos complicados en el descenso”.

Fabián Estoyanoff celebrando el gol de Peñarol ante Universidad Católica en 2011. Foto: AFP.
Fabián Estoyanoff celebrando el gol de Peñarol ante Universidad Católica en 2011. Foto: AFP.

- ¿El mejor gol que hiciste?

“Uno contra Tacuarembó, pase del Tony (Pacheco) y ni la controlo, así como voy en carrera defino y por el gesto fue el más lindo. El que hice frente a Danubio con Fénix también, de chilena”.

- ¿El compañero que más te ayudaba a anotar?

“El Tony. Siempre digo lo mismo, si vos no llegabas a la pelota, la pelota te esperaba, la manejaba con un control remoto. Carlos Bueno, Marcelo Zalayeta, te dejaban la pelota ahí servida”.

Estoyanoff y Pacheco celebran con la camiseta de Peñarol. Foto: Archivo El País.
Estoyanoff y Pacheco celebran con la camiseta de Peñarol. Foto: Archivo El País.

- ¿El mejor festejo?

“Ese fue en el Estadio Centenario. Después de que hago un gol me voy atrás del arco y me siento en la fosa haciendo como que estaba pescando. Fue contra Bella Vista en 2010”.

- ¿El gol que te hubiera gustado hacer?

“El de Juan Manuel Olivera contra Inter de Porto Alegre por la Copa Libertadores 2011”, indica el Lolo sobre el tanto que significó el 2-1 para Peñarol que logró la clasificación en octavos de final.

- ¿El gol en el que sentís que tuviste suerte?

“Uno que le hice a Wanderers en el Estadio. Pateo fuerte, el arquero la tapa, parecía que se iba pero cayó adentro del arco. Y después el de Boston River, que hice el día del fallecimiento del Morro”.

- ¿El golero más difícil para hacerle un gol?

“Kevin Dawson. Para mí es uno de los arqueros más difíciles para hacerle goles, es un arquero que es muy rápido, muy veloz, potente y que maneja muy bien el cierre del arco y no te deja espacios”.

- ¿Un gol en Fénix y un gol en Peñarol?

“En Fénix el que le hice a Danubio de chilena en Jardines del Hipódromo y en Peñarol el que le hice a la Universidad Católica por la Copa Libertadores 2011”, añade el atacante.

- ¿Un festejo que no te remaron?

“No me remaron mis compañeros y fue un desastre. Quise bailar samba y no sabés lo que fue, era muy joven, fue hace muchos años ya pero fue una vergüenza. Fue acá en Capurro, pero no me acuerdo el partido”.

Los 100 goles de Estoyanoff entre Fénix y Peñarol:

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