Agustín Olavarría es el arquero uruguayo que registra mejores puntuaciones en la temporada y en todo el mundo. Sorpresivamente, está arriba de reconocidos goleros como Thiago Cardozo (Belgrano de Córdoba y citado a la selección uruguaya por Diego Forlán), Franco Torgnascioli (Montevideo City Torque) o Mauro Silveira (Junior de Barranquilla), según las estadísticas de Sofascore, quien se dedica a datos del fútbol a nivel mundial.
Aunque para muchos puede ser un futbolista algo desconocido, el de Olavarría es un apellido recurrente en los equipos de la fecha de Segunda División Profesional, porque en este 2026 se destaca en Colón, un club humilde que puja por uno de los ascensos a Primera. Agustín tiene una calificación promedio de 7.55, por encima de los 7.37 de Cardozo, del 7.29 de Yonatan Irrazábal (de gran vuelta tras la lesión en Cerro), del 7.17 de Torgnascioli o del 7.14 de Sebastián Sosa, el experimentado guardameta de Juventud, otro de muy buen año.
“Siempre miro las estadísticas de Sofascore con mi padre, pero no sabía que era el de mejor calificación de todos los arqueros uruguayos” reconoce Olavarría a Ovación mientras descansa después del entrenamiento. Tiene 21 años, hizo baby fútbol en La Escalinata, pero la principal escuela fue con su hermano más grande, que lo mataba a pelotazos desde chiquito. Pasó por la escuelita de fútbol de Danubio, estuvo un año y medio en Albion hasta que llegó a Montevideo City Torque por intermedio de Ricardo “Murmullo” Perdomo. Jugó formativas durante cuatro años con los Ciudadanos, fue campeón, jugó la Copa Libertadores Sub 20 hasta que arribó a Colón en 2025 en búsqueda de minutos en Primera. Aprendió de Danilo Lerda y en esta temporada se le dio la titularidad.
Colón está tercero en la “B” y está dando que hablar, pujando por un ascenso que sería soñado. Olavarría es el arquero con mayor cantidad de arcos invictos de la categoría, con 12, y ha llamado la atención de propios y extraños. Además, es el segundo menos vencido con 29 goles en contra en 29 partidos, solo por detrás del líder Plaza Colonia, que recibió 25 tantos.
“Con cada partido me voy soltando más, voy sumando confianza, más que nada en el juego con los pies. Al técnico le gusta arriesgar mucho. En el arco tengo otra soltura, porque es mi principal obligación. Me considero un arquero de personalidad, me siento cómodo en los mano a mano y creo que una de mis fortalezas son las reacciones, esas pelotas de cerca; es algo que he mejorado. El fútbol es un deporte mental, que es hasta más importante que la técnica o lo físico, si estás bien vas a estar más cerca de rendir. Intento transmitir seguridad a pesar de ser chico en edad”, concluye.