Con lágrimas en los ojos y de la mano de sus hijas, Nicole y Sofía, el delantero argentino Hernán Crespo pisó hoy por última vez el césped del estadio Ennio Tardini, que le tributó una emotiva despedida en su adiós al Parma.
Crespo, de 36 años, recorrió el campo de juego antes del inicio de un partido que había sido postergado por nieve con Juventus por el campeonato italiano, y el Tardini lo reconoció con una ovación.
"Valdanito" completó media vuelta a la cancha y al llegar a la tribuna del Parma se inclinó a modo de reverencia frente a tanto afecto que le tributaron los fanáticos parmesanos, con los que lo une una relación de gran afecto.
"Por el respeto que supiste ganarte y el amor que demostraste: Sólo gracias Hernán", rezaba una bandera desplegada por los "Boys 1977" de la Curva Norte, los más ruidosos de la parcialidad parmesana.
El silencio respetuoso de los hinchas de Juventus presentes en el estadio acompañó la despedida de Crespo, quien recibió dos plaquetas alusivas: una de los fanáticos y otra del club, que le entregó el presidente del Parma, Tommaso Ghirardi.
La fiesta de despedida se realizó antes de uno de los duelos a recuperar de la vigésimo tercera fecha del "Calcio" suspendido en su momento por la ola de frío que azota a Italia y a otros países de Europa. El otro es el que jugarán Atalanta y Genoa.
El próximo destino del goleador histórico de la selección argentina en eliminatorias mundialistas (con 19 tantos, para un total de 35 con la casaca "albiceleste"), será el fútbol de India.
Este es el fin de la segunda etapa de Crespo en Parma, club al que llegó en la temporada 1996 procedente de River Plate de su país, en el que jugó hasta 2000 en ese primer período y llegó a marcar un total de 153 goles en 340 partidos.
Crespo, que anticipó que cuando se retire del fútbol volverá a vivir en Parma, también jugó en Lazio, Milan, Inter, Genoa y el inglés Chelsea. (ANSA)