Se trató de una noche muy fría en el Estadio Centenario. Tal es así que ni bien arrancó el partido ante Cuba, el director técnico de la selección uruguaya, Marcelo Bielsa, pidió un café y se lo vio con una preocupación muy recurrente: las transiciones de defensa a ataque.
En varias oportunidades conversó con uno de sus asistentes -Pablo Quiroga- porque hubo varios aspectos que no le gustaron de su equipo. A su vez, el frío no mermó y el argentino se puso una campera más abrigada.
Bielsa es un entrenador que prioriza tener la pelota y ser el dominador del juego. Además, hay algo que no le gusta para nada y es cuando su equipo pierde el balón ante la presión del adversario, que en este caso no fue de fuste. Esto se dio a los 11’ cuando Diego Rossi perdió la pelota tras una presión alta del conjunto centroamericano. A raíz de ello, el argentino se puso las manos detrás de la espalda y comenzó a hablar aún más seguido con Quiroga y su otro asistente, Diego Reyes.
El argentino siempre evidenció que sus equipos tengan velocidad y mucha dinámica. Es por ello que en un par de oportunidades habló con el juez de línea por el tiempo que hacían los futbolistas cubanos y, además, pidió que hayan más alcanzapelotas para poder agilizar el juego uruguayo.
A los 26’ se dio el penal sobre Maximiliano Araújo y Bielsa dio la orden de que Facundo Torres se hiciera cargo. El Cuervo tomó la responsabilidad y anotó el 1-0.
Ni bien se dio la apertura en el marcador, el entrenador argentino pasó a vivir el encuentro un poco más tranquilo y le solicitó mucha más participación por izquierda a Araújo, quien fue una de las grandes figuras de la Celeste.
Cuando se produjo la lesión de Mauricio Lemos, Bielsa sorprendió a todos ya que mandó a la cancha a Guillermo Varela por el exjugador de Defensor Sporting. De esta manera, José Luis Rodríguez pasó a desempeñarse de zaguero.
Segundo tiempo
El frío no mermó en la noche de Montevideo y Bielsa tomó su segundo café. Sin embargo, cuando se dio el primer disparo al arco por parte del conjunto visitante, el argentino se molestó y se sacó la campera. La selección uruguaya no tenía el claro dominio del juego y el director técnico argentino llevó a cabo una indicación: que Felipe Carballo le hiciera marca personal a Aricheel Hernández, el 10 de Cuba. Otra de las preocupaciones que tuvo Bielsa a lo largo del complemento fueron los movimientos de Torres y Agustín Canobbio sin pelota.
El partido entró en una meseta debido a que Uruguay no podía lastimar a su rival. Por esta razón, el director técnico de la Celeste les pidió a sus dirigidos que le pegaran más de media distancia.
Hubo otro ítem que no le gustó al entrenador argentino: las pocas recuperaciones que realizó su equipo en zona de ataque.
También se molestó con el juez Braulio da Silva por la enorme cantidad de faltas que cometió Willian Pozo, quien fue amonestado a los 73’.
Tras una serie de rebotes en el área cubana, Araújo aprovechó la situación para convertir el 2-0. ¿Y Bielsa? No se mostró para nada tranquilo y caminó de un lado para el otro en el banco de suplentes.
Se terminaron los dos encuentros de preparación que tuvo Marcelo Bielsa con Uruguay previo al comienzo de las Eliminatorias Sudamericanas, que arrancarán en setiembre donde Uruguay debutará ante Chile y Ecuador en su camino por clasificarse al Mundial de Estados Unidos, Canadá y México en 2026.