SILVIA PÉREZ
Fue un jugador brillante. Un puntero izquierdo veloz e inteligente. Dueño de un remate de volea inigualable. Y un hombre capaz de recuperarse mucho antes de lo previsto para no perderse un Mundial.
"Pude haber ido al Mundial del 66, pero Ondino había dicho que si nos expulsaban quedábamos afuera de la selección. Y a mí, en un amistoso que jugamos con un equipo inglés, me echaron. Tenía 19 años y me marcó. Pasaron cuatro años y llegó la posibilidad de estar en México. Tenía un problema en la rodilla, pero no le decía nada al doctor Masliah por miedo a perderme otro Mundial. Al final, en un amistoso previo se me trancó la rodilla y no hubo más remedio que operarme de los meniscos. Tenía tantas ganas de ir al Mundial que a los 15 días estaba jugando. Fue un récord para la época", contó "Cascarilla".
PELOS Y SEÑALES
Nombre: Julio César "Cascarilla" Morales.
Edad: 62 años.
Academia: Comenzó a jugar en Racing a los 13 años. Debutó en Primera en la altura de La Paz en un hexagonal amistoso.
Tricolor: A los 19 años pasó a Nacional. En realidad lo quería Peñarol, pero no les alcanzó la plata y terminó en el Parque Central.
Austria: Luego de defender a los tricolores ocho años se fue al fútbol austríaco. Jugó en el Viena FC. ocho temporadas. Querían que se quedara a toda costa y le ofrecieron un cheque en blanco, pero había llegado la hora de regresar.
Campeón: Volvía para jugar en Peñarol, pero no fueron a esperarlo al aeropuerto. Apareció Restuccia y se lo llevó de regreso a Nacional. Al igual que en el 71, volvió a ser campeón de América y del Mundo en el 80.
Le debe su carrera al presidente de la República
"Tenía 16 años y estaba en Racing cundo sufrí una rotura fibrilar. No me recuperaba y no podía jugar. Al final, me llevaron a ver a Tabaré Vázquez que trabajaba en el Banco de Seguros. Me trató con la bomba de cobalto y me curó".
Su mejor equipo: el Nacional del 71
"Era un equipo maduro, que sabía lo que quería. Esa fue la clave. Conseguimos cosas que parecían imposibles, pero otros lo habían hecho antes. Eran épocas de respeto y había gente como Míguez o Sasía que te enseñaban y transmitían todo".
Los dirigentes: Restuccia y Iocco
"Miguel Restuccia fue lo máximo, tenía una gran capacidad y Dante Iocco ni que hablar. Dirigentes así hacen falta ahora. También conocí a Cataldi que era un excelente dirigente y a Damiani que lo criticaron mucho, pero era un grande".
El dolor más grande: sentirse olvidado
"El olvido total es muy difícil de bancar y no sólo por mí, por todos. Es como estar en la cárcel. Pasás del amor más grande, que es el fútbol, a estar en el Comcar. Intenté seguir en el fútbol y todavía estoy vigente, pero no me llama ni mi abuelita".
Su mejor gol: el último en el Parque
"El último que hice en el Parque Central, frente a Defensor cuando me retiré. Por eso me duele tanto que ahora nunca me hayan invitado al Parque. Estoy dolorido. Esas cosas hacen que te alejes del fútbol. Como le pasó a los del 50".
El amor más grande: lo siente por el fútbol
"Salí de una familia de pocos recursos. Éramos seis hermanos, pero a mí, que era el más chico, el fútbol me tocó con una varita mágica. Dios me iluminó. El fútbol me salvó, pero no me fui solo para arriba, ayudé a toda la familia".
El fútbol actual: una gran corrupción
"Hace años que no voy al fútbol, que fue el gran amor de mi vida. Ahora hay una gran corrupción y el que pierde es el fútbol. Si todos saben dónde está el mal, ¿por qué no lo operan? Hay que extirparlo antes de que sea peor".
Mejores compañeros: Espárrago y Chiquito
"Mazurkiewicz en Racing y Espárrago en Nacional. Ellos sabían lo que yo podía dar y yo lo que daban ellos. Los dos transmitían una gran seguridad. El sólo verlos en la cancha me daba una gran tranquilidad. ¡Esos dos y ocho más!"
El mejor uruguayo: el "Cotorra" Míguez
"Yo tenía 10 años y estaba en el talud de la Amsterdam con un tío. Era un clásico y Míguez hizo un gol que me marcó para siempre. Tiraron un centro rasante y él en carrera se dio vuelta afuera del área grande e hizo una chilena espectacular".
El rival muy difícil: Estudiantes
"En el 68 y 69 nos complicaron. Tenía una estirpe bárbara y buenos jugadores. Al final les ganamos, pero nos costó. ¡Si me habrá pinchado Bilardo con sus alfileres! Pero había que aguantar porque si no te echaban y era lo que buscaban".