EDWARD PION
Después de la contrastante doble jornada de las Eliminatorias, en la que Uruguay pasó del goce al sufrimiento con una enorme facilidad, a Juan Ramón Carrasco lo espera el enorme desafío de mantenerse en el pelotón de clasificación y, por consiguiente, repetir lo realizado en el anterior certamen premundialista.
Las dos primeras fechas del certamen clasificatorio para el Mundial de Alemania 2006, pese al tremendo castigo sufrido recientemente ante Paraguay, dejaron a los celestes en mejor posición que el proceso que tuvo como destino Corea y Japón 2002.
Por aquel entonces, el elenco dirigido por Daniel Passarella había recogido también un triunfo frente a Bolivia y una derrota ante Paraguay, pero como no obtuvo un saldo de goles (venció por un gol y perdió también por uno), en la segunda fecha quedó en el puesto del repechaje.
Hoy, los celestes de Carrasco —gracias a los goles convertidos a Bolivia— le ganan el cuarto lugar a paraguayos, bolivianos, ecuatorianos y peruanos, selecciones que también tienen tres unidades.
Esta mejoría en la tabla de posiciones —comparando las dos Eliminatorias— será difícil de sostener, sobre todo por el rival que se tendrá en la cuarta fecha.
Sucede que para no perder pisada, primero Uruguay deberá superar a Chile de local (algo para nada descabellado y que también se hizo en el pasado) y luego rescatar una unidad en su visita a Brasil.
Los resultados de otrora dejaron a Uruguay en la cuarta posición en la tercera fecha y en el tercer lugar en la cuarta. Aquel equipo de Passarella sumó siete puntos y se colocó debajo de Argentina (que hasta ese entonces sólo ganaba) y Brasil (un punto más que Uruguay).
La lectura, en consecuencia, es muy simple. Hasta ahora, sin olvidar el enorme dolor que significó regalar el partido contra los paraguayos, el equipo celeste se posicionó mejor que su antecesor, pero todo hace indicar que —teniendo en cuenta el potencial del Brasil campeón mundial— en la cuarta fecha el panorama será menos positivo.
Claro que la frialdad de los números no reflejan las diferencias que hay de un proceso al otro. Por ejemplo, el equipo de Carrasco tiene gol y al de Passarella le costaba una vida convertir. Si bien la situación se modifica sustancialmente cuando se trata de la producción defensiva, no puede ignorarse el hecho de que la mayor cantidad de goles convertidos es lo que hoy posibilitó estar mejor que antes.
Este ítem no puede ser despreciado o ignorado, dado que puede darse el caso que dentro de dos fechas los lugares en la tabla se sigan definiendo por goles ante la misma cantidad de puntos obtenidos por algunas selecciones. Claro que para eso será necesario que "JR" mantenga su "orquesta" y no se equivoque con los "músicos".
"Uruguay es de segunda"
ASUNCION - "Paraguay le ganó a un equipo de segunda categoría", afirmó el futbolista paraguayo Miguel Angel Benítez, en referencia a la goleada del seleccionado "albirrojo" sobre el combinado "celeste" el miércoles por la segunda fecha de las Eliminatorias al Mundial 2006.
Benítez, quien no fue convocado por el técnico uruguayo Aníbal Ruiz para ese partido, le quitó mérito a la victoria paraguaya: "Paraguay le ganó a un equipo de segunda categoría. Uruguay fue un desastre del medio campo para atrás. Los uruguayos eran tan malos que ni sabían ni chutar (patear)", agregó el jugador de Olimpia.
Según Benítez, "Uruguay no tiene nivel para medir a Paraguay", declaraciones que medios de prensa locales consideraron "desatinadas" y las atribuyeron a su malhumor por no haber sido convocado a la selección nacional.
El defensor Julio César Cáceres, quien sí jugó el partido frente a los uruguayos, dijo que "no creo que Uruguay sea un equipo de segunda, nadie entra a las Eliminatorias con equipo de segunda". ANSA