ENTREVISTA

Carlos Rodríguez a Ovación: el gesto que no podía creer, el compañero que lo sorprende y el estilo de Larriera

Se afianzó en la zaga de Peñarol, ya dejó atrás la eliminación de la Sudamericana y ahora tiene un solo objetivo: ser campeón del Uruguayo.

Carlos Rodríguez marcó su segundo gol en Peñarol. Foto: Leonardo Mainé.
Carlos Rodríguez marcó su segundo gol en Peñarol. Foto: Leonardo Mainé.

Quedar eliminado de la Copa Sudamericana en las semifinales frente a Athletico Paranaense fue un golpe duro para Peñarol. Un golpe a la gran ilusión carbonera. Pero no hubo tiempo para lamentos y Carlos Rodríguez lo tiene bien claro: “Si te dormís, perdés y lo pagás caro”.

El zaguero de 31 años habló con Ovación acerca de lo que significó esa derrota ante el Furacão: “Nos pegó fuerte, pero no tanto desde lo deportivo porque sentimos que no nos pasaron por arriba en ningún momento. Pero fueron contundentes e hicieron los goles en momentos que nos pegaron duro. Nos hicieron uno y cuando empezamos a remontar, llegó el otro. En Brasil pasó lo mismo: estábamos atacando y de contra nos anotaron. Son detalles que contra equipos de esas características se sufren. Y también un poco de suerte que necesitás en estas instancias decisivas”.

Y la Sudamericana quedó atrás. Si bien el duelo aún persiste y va pasando, el equipo ya demostró que no se vino abajo anímicamente porque luego de caer con Paranaense, puso la cabeza en el Campeonato Uruguayo y sumó dos triunfos consecutivos para hoy ser único líder del Torneo Clausura y también de la Tabla Anual junto a Plaza Colonia: “Contra Wanderers nos quitaron mucho mérito a nosotros porque ellos venían jugando muy bien y estaban primeros. Y la verdad que era un gran desafío para nosotros porque llegábamos luego de ese golpe grande y enfrentábamos al puntero. Si nos iba mal, ahí sí creo que nos caíamos anímicamente. Pero sabemos que la obligación nuestra es ganar el Uruguayo y no hay tiempo para bajonearse ni nada porque acá no se perdona un error. Si bien el duelo sigue y de a poco irá pasando, la cabeza nuestra tiene que estar en lo que viene y no en lo que ya pasó. Y lo que se viene para nosotros es otro desafío importante porque tenemos la obligación de ser campeones”.

“Paco” también dejó en claro que competir a nivel internacional sirvió y mucho para un plantel que es variado en cuanto a nombres y edades, pero que intentar estar siempre a nivel: “Esa experiencia sirve porque además lo ves en los gurises que en ataque no piden permiso, van y hacen goles. No tienen problemas. Marcan, juegan, corren. No tienen miedo al error y la verdad que la cantera de Peñarol, te lo digo con propiedad porque veo mucho a la Tercera División, tiene muy buenos jugadores que te invitan a ilusionarte con otra buena campaña en lo internacional pensando en el futuro, pero primero sabemos que tenemos que ganar este Campeonato Uruguayo. Pero esas experiencias son las que te dan la confianza a la hora de jugar acá en lo local y nosotros somos consientes de que tenemos que ganar este torneo. No va a ser fácil. Está bravo porque es muy competitivo todo y cualquier equipo te pelea y te hace fuerza. Si te dormís, te ganan. Por eso nosotros no teníamos tiempo de hacer el duelo de la Copa Sudamericana. Había que pensar en el Uruguayo de inmediato”.

El festejo de los jugadores de Peñarol tras el gol de Carlos Rodríguez ante Wanderers. Foto: Leonardo Mainé.
El festejo de los jugadores de Peñarol tras el gol de Carlos Rodríguez ante Wanderers. Foto: Leonardo Mainé.

“Si bien tenemos la idea de Mauricio, también él nos dice que lo primero y lo más importante es ganar. Después se analizarán los errores, pero es mucho más fácil ir mejorando si ganás. Y nosotros no tenemos margen de error. Si hay que jugar feo y ganar, prefiero mil veces que pase eso porque en Peñarol la obligación es ganar y ser campeón. No hay otra”, contó Carlos Rodríguez acerca del estilo de juego que Mauricio Larriera le inculcó a los jugadores y que si bien llevó a Peñarol a grandes niveles en la Copa Sudamericana, en el plano local ha tenido altibajos.

El zaguero, que nació en Salto, analizó también lo difícil que es el fútbol uruguayo a la hora de pelear los torneos y remarcó que “todos los equipos son parejos y te vienen a querer ganar porque hoy lo importante es eso. Ya no pasa por hacer un buen papel contra un grande. Quieren ganar. Y a veces te molesta que escuchás la radio o mirás la televisión y dicen que ganamos porque el otro jugó mal. Nos sacan mérito, pero sabemos como es y nosotros estamos confiando muchísimo en la idea de Mauricio. Estamos fuertes”.

Y Peñarol demostró tener fortaleza grupal y también deportiva. Acerca de esto último y como zaguero, “Paco” contó cómo es jugar en el esquema que propone Larriera: “Se trabaja mucho eso y la verdad que son movimientos que se practican porque ya sabés cuando tenés la pelota dónde va a estar tu compañero. Pero a veces hay factores que no te permiten desplegar ese juego y ahí es cuando aparece la toma de decisiones dentro del campo de juego: el saber cuando reventarla o cuando poder jugarla por abajo porque como te decía antes, está todo muy parejo y cualquier error te cuesta muy caro”.

El festejo de Carlos Rodríguez junto a Walter Gargano en el Peñarol-Wanderers. Foto: Leonardo Mainé.
El festejo de Carlos Rodríguez junto a Walter Gargano en el Peñarol-Wanderers. Foto: Leonardo Mainé.

Pero además de lo deportivo, en pocos meses en Peñarol, Carlos Rodríguez vivió al especial: fue capitán. El domingo 26 de septiembre llevó la cinta en el partido frente a Boston River en Las Piedras: “¡Pa! Ni yo me lo esperaba. Pero estaba en el vestuario cambiándome para entrar a la cancha y viene el ‘Pelle’ (el equipier de Peñarol) y me deja la cinta ahí al lado mío. Le pregunté si era joda y me dijo que no. No lo podía creer. Después en el inicio del partido era todo nerviosismo. Encima empezamos perdiendo y por dentro decía ‘si soy capitán y perdemos nunca más’ (risas). Pero por suerte mejoramos, lo dimos vuelta y salió todo perfecto. Igual no faltaron las cargadas de los compañeros”.

Hoy Peñarol lidera el Torneo Clausura y también la Tabla Anual junto a Plaza Colonia. Carlos Rodríguez es pieza clave en la zaga y de cara a lo que se viene contó qué tiene el equipo para poder ser campeón Uruguayo: “Tratamos de ser sólidos atrás y arriba hay gente que puede desnivelar. Pero también hay un grupo humano muy unido, muy sano, en el que se defiende al compañero, dentro y fuera de la cancha. Y creo que eso nos va a llevar a lograr los objetivos porque veo al Mota correr lo que corre a su edad y yo no puedo correr menos que él. Esas ganas se contagian. Con los jóvenes pasa lo mismo. Son muy profesionales en todo sentido y lo ves en la cancha porque no paran de correr todo el partido”.

el nivel

Empezó mal, pero mejoró y se afianzó en la zaga

El estreno de Carlos Rodríguez en su segundo ciclo en Peñarol fue el 20 de junio en la goleada 4-0 frente a Deportivo Maldonado. Luego jugó el 23 de ese mes en el triunfo ante el Montevideo City Torque por 1 a 0 y el 4 de julio no tuvo un buen rendimiento en el clásico que Nacional le ganó al aurinegro 2-0 en el Gran Parque Central en el Apertura.

“Ese clásico me dolió mucho por cómo jugué, pero ya habrá revancha y lo importante es que pude ir sumando minutos de fútbol. No es excusa pero yo venía de siete meses sin jugar, sin entrar a una cancha. Ese fue un mal partido para mí y en un clásico no se perdona. Hubo críticas pero hay diferentes tipos de personas y a mí esas críticas no me molestan. Obvio que me gusta que hablen bien de mí, pero no me molesta si lo hacen mal porque yo sé lo que puedo dar y lo único que te hace mejor jugador es el entrenamiento y el trabajo”.

sudamericana

Las semanas de más tensión en Peñarol

Carlos Rodríguez volvió a Peñarol en mayo y en junio tuvo sus primeros minutos en el equipo carbonero luego de estar más de siete meses sin jugar. El zaguero, de 31 años, le contó a Ovación que los clásicos de la Copa Sudamericana marcaron al plantel porque se vivieron semanas de mucha tensión ya que se estaba ante una chance histórica de avanzar o quedar eliminado frente al tradicional adversario: “Después que pasamos a Nacional sabíamos que no importaba mucho lo que venía después. Podíamos quedar eliminados en la siguiente instancia pero lo importante era pasar esa llave clásica. Ese mes fue de muchos nervios para todos, pero lo pudimos superar trabajando en equipo. Esa era la presión más grande que teníamos porque esos partidos nos iban a marcar el futuro, no solo en la Sudamericana sino que también en el Campeonato Uruguayo porque es bravo levantarse después de algo así si perdés. Avanzamos nosotros y luego queríamos ganar la copa. Era la ilusión más grande, pero no se pudo”.

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