Bueno con la pólvora seca

El delantero estuvo intratable en los trabajos de definición: mató a goles a los arqueros

JOSÉ MASTANDREA

"¡Bien Carlitos así... muy biennn!", Ruben Paz, un artiguense con zurda mágica, elogiaba una y otra vez las definiciones de Carlos Bueno frente a los arqueros. El delantero dio la nota en los trabajos de cancha. Fue infalible cada vez que se enfrentó a los goleros, los ejecutó sin piedad. Y lo que fue peor: gritó los goles como si fuese un partido por la final Intercontinental.

"Charlie Good", que lució una amplia vincha para sujetar su larga cabellera, corrió por derecha, por izquierda y por el centro del avance, siempre con el mismo objetivo: anidar la pelota en la red.

Gonzalo Salgueiro, Guillermo Reyes y Nicolás Biglianti fueron las víctimas de turno. Volaron para un lado y para otro, sin éxito.

Además de la notable efectividad de Bueno, se destacaron José María Franco y el "Lolo" Estoyanoff, dos de los puntas que pueden conformar un trío atacante en el clásico dominical.

"No descarté ni confirmé nada. Todo puede ser, recién mañana (por hoy) voy a poner el equipo en la cancha, pero faltan muchos días como para poder definirlo. Hay que tener en cuenta muchas cosas en este tipo de partidos, mi experiencia como jugador así me lo indica. Y ya estuve del otro lado de la línea de cal para saber lo que hay que hacer y lo que no", dijo a Ovación Mario Saralegui.

Además de los trabajos de definición, el plantel también hizo trabajos de fuerza y potencia.

"Llegamos muy bien, en todo sentido, física, futbolística y anímicamente", agregó el profesor Gabriel Souza.

Después del entrenamiento matutino, el plantel se quedó a almorzar en Los Aromos.

Hubo cambio de planes y de menú. En vez del tradicional asado, hubo cazuela de mondongo.

Y esta vez, con un cocinero que sorprendió a todos: Mario Álvarez.

"Le quedó espectacular", dijo el entrenador. Lo cierto es que el volante se llevó los aplausos y que-dó comprometido para repetir el menú.

Entre plato y plato, el tema fue el clásico del fin de semana.

Allí surgió la palabra de los más experientes, de los que han librado decenas de batallas.

Y los más jóvenes escucharon atentamente.

Los días van incrementando el clima clásico y la ansiedad. "Hay que saber manejar todo", dijo Saralegui. "En estos partidos hay que tener mente fría y corazón caliente", indicó.

El entrenador sabe mejor que nadie todo lo que se juega en el clásico. "Son los partidos más importantes, se llegue como se llegue y se juegue como se juegue. Valen lo mismo que un campeonato", añadió.

La jornada terminó con una larga sobre mesa, con rostros distendidos y sonrientes.

Mario Álvarez sorprendió con la cazuela de mondongo tanto, que varios de sus compañeros bromearon: "anda mejor como cocinero que en la cancha".

El fogonero de los aurinegros ni se inmutó. Sabe que tiene ganada la titularidad en base a su esfuerzo y con las armas que el hincha de Peñarol prefiere: la entrega, la lucha y el amor propio al servicio de la amarilla y negra.

Cosas que pasan en Los aromos

Populares: $90

Las entradas para las Tribunas Amsterdam y Colombes valdrán 90 pesos. La intención de los directivos aurinegros es lograr una buena recaudación debido a la importancia del encuentro. El Consejo Directivo de los aurinegros estudiará los precios y después resolverá al respecto. Habrá venta anticipada desde el jueves en adelante en las sedes sociales de los clubes y en el Estadio Centenario. Los socios de Peñarol tendrán ingreso gratuito a todas las localidades.

Ni una palabra

Darío Rodríguez no habló. Se disculpó y dijo que prefería no decir nada "antes del clásico. Después del partido hablamos con mucho gusto", tiró en Los Aromos antes de regresar a los vestuarios. El zaguero vive la semana previa a su manera. Compartiendo charlas con los futbolistas más jóvenes del plantel. Darío, Pacheco, el propio "Petete" Correa, son los referentes que asumen la responsabilidad ante el gran desafío que se viene por el Torneo Clausura.

Algunos titulares entran y salen

"No lo resolví", volvió a decir Mario Saralegui cuando se le preguntó por el equipo titular del domingo.

Las ideas siguen dándole vueltas en la cabeza. Tiene una base, claro, pero también quiere esperar al fútbol táctico para resolver al respecto.

Gonzalo Salgueiro, Matías Aguirregaray, Gerardo Alcoba, Darío Rodríguez, Mario Álvarez, Antonio Pacheco, Ruben Olivera, Fabián Estoyanoff y Carlos Bueno parecen tener su lugar asegurado. Nueve de once, no está mal. Pero los puestos que restan confirmar dependerán de la figura táctica que el entrenador proponga en el clásico del próximo domingo.

Si apuesta a una línea de cuatro (ver infografías) Diego Rodríguez aparece como el lateral zurdo sin descartar, claro está, a Maximiliano Arias y a Carlos Díaz. El otro volante sería Omar Pérez.

Ahora, si Saralegui sale con línea de tres, ingresará Matías Manrique en el fondo y saldrá Omar Pérez del medio.

Si finalmente se la juega por tres puntas, José Franco sería el socio de Bueno y Estoyanoff, mientras que los laterales-volantes serían Aguirregaray por derecha y Diego Rodríguez por izquierda.

"La base está", diría el `Bambino` Veira. Pero falta ajustar algunas piezas para terminar de armar el rompecabezas clásico.

"Hay que ver también lo que hace el rival", dijo Saralegui.

LA RACHA: NO PIERDE POR EL URUGUAYO DESDE EL CLAUSURA `04

Bajo la conducción de Mario Saralegui se cortó una racha adversa frente a Nacional. Peñarol había caído el 5 de diciembre de 2004 por el Torneo Clausura 3 a 2 pero cuando asumió el artiguense, sacó dos empates ante Nacional. El clásico correspondiente al Torneo Apertura de 2005, lo igualó 2 a 2 y en la revancha del Clausura del mismo año, el duelo clásico terminó igualado en cero tanto por bando. Ya en el Campeonato Uruguayo de 2006, bajo la conducción de Gregorio Pérez, Peñarol se impuso 4 a 1 en el partido por el Torneo Apertura, con dos goles de Egidio Arévalo Ríos, uno de Nicolás Vigneri y otro del argentino Alejandro Delorte. En el cotejo clásico correspondiente al Torneo Clausura, Peñarol volvió a ganar. Fue la tarde del 29 de abril de 2007 en donde los aurinegros, todavía dirigidos por Gregorio Pérez, vencieron 3 a 0 a Nacional con goles anotados por Marco Vanzini (en contra) y dos del brasileño Silvio Méndes, el primero de tiro libre y el segundo de su cosecha personal, de cabeza.

El último enfrentamiento entre ambos, terminó empatado en un gol por bando. Fue el clásico correspondiente al Apertura del actual Campeonato Uruguayo. Peñarol, en aquel entonces dirigido por Gustavo Matosas, abrió el marcador con gol de penal anotado por Antonio Pacheco e igualó la contienda para Nacional Richard Morales.

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