Axel Pandiani vivió 23 años en España pero es "100% uruguayo", celebra como Yamal y prepara su rol de padre

El volante de 25 años se destaca en Cerro Largo tras su paso por Miramar y aunque hoy su cabeza está en Melo, le gustaría seguir los pasos de su padre y más adelante jugar en Peñarol.

Axel Pandiani celebra su gol en Cerro Largo con el festejo 304 como Lamine Yamal.
Axel Pandiani celebra su gol en Cerro Largo con el festejo 304 como Lamine Yamal.
Foto: Prensa Cerro Largo.

Axel (25), el más pequeño de los Pandiani, tiene cositas de Lamine Yamal. No solo es español —aunque se siente cien por ciento uruguayo— también juega con la 10 en la espalda, es zurdo y de vez en cuando festeja como la joya del Barcelona: con una mano levanta tres dedos mientras los otros dos forman un cero y la otra indica el cuatro: 304.

Parece sin sentido, pero lo tiene. Ambos son de Mataró y esos tres números son la terminación del código postal de este sitio. Aunque nació en A Coruña cuando su padre, el Rifle Pandiani, jugaba en el Depor, a partir de los seis años el volante ofensivo que hoy se destaca en Cerro Largo se crió en Cataluña. A sus amigos de la infancia les prometió que los recordaría y para ellos va el guiño goleador.

Axel Pandiani con la camiseta de Cerro Largo.
Axel Pandiani con la camiseta de Cerro Largo.
Foto: Prensa Cerro Largo.

Después de jugar en equipos de su barrio, se afianzó en el Hospitalet de Llobregat y debutó con el equipo mayor, ascendiendo de Tercera a Segunda B de España. Se mudó a Asturias para fichar por el Real Avilés que dirigió su papá y volvió a Barcelona para jugar en Gavá. Poco después hizo su primera salida y el destino fue exótico: la Sub 23 del Dibba Al-Hisn, equipo de la “B” de Emiratos Árabes Unidos. “Fue más que nada por la experiencia y conocer. Fue interesante, mi padre estaba dirigiendo. Fui tres meses a acompañarlo porque terminaba la temporada y volví a Gavá”, recuerda.

Axel y Walter en el Dibba Al-Hisn, equipo que dirigió el Rifle en Emiratos Árabes Unidos.
Axel y Walter en el Dibba Al-Hisn, equipo que dirigió el Rifle en Emiratos Árabes Unidos.
Foto: Dibba Al-Hisn.

Pero no por mucho. Al año siguiente incursionó en el Siniscola de Italia, donde jugó con su hermano Nicolás (32). “Fue una gran ayuda porque él ya había jugado en Malta y hablaba italiano, eso ayudó a integrarme muy rápido. Me encantaría repetir una situación así”, expresa sobre quien ya se calzó la camiseta de Cerro en Uruguay pero por el momento no piensa en regresar. “Me dijo que está muy cómodo en Italia”, confiesa.

En los años previos a mudarse a Uruguay vio crecer a quienes se convertirían en figuras. “Cuando estaba en Hospitalet jugué contra el Barça B, estaba Ronald Araujo, Ansu Fati y Riqui Puig”, enumera Axel, y aunque el Rifle le dijo que se acercara a saludar al zaguero uruguayo y se presentara, no lo hizo por vergüenza.

En lo de los Pandiani nunca faltó mate, asado, pascualina o tradiciones uruguayas, así que Axel no duda ni medio segundo ante la consulta de si se siente más español o más uruguayo. “Me siento 100% uruguayo”, replica. Y expresa con convicción: “Lo único que tengo de español diría que es el acento, que creo que es mi esencia. Desde chiquito siempre he dicho que soy uruguayo”.

La decisión de mudarse a Uruguay

Pese a que solía venir de vacaciones, desde 2024 vive en Uruguay. Miramar ya lo tenía en la mira pero la decisión de dejar Europa fue impulsada porque al Rifle se le dio la oportunidad de dirigir al equipo. “Antes de que agarrara el argentino (Caruso Lombardi), me habían comentado sobre la posibilidad. Pero estaba en medio de la temporada en Italia”.

Lo que es para uno lo encuentra y al final Walter y Axel se sumaron al Cebrita. “Cuando se dio la oportunidad de jugar en Primera, ni me lo pensé. Los compañeros me hicieron fácil la adaptación”, recuerda sobre su llegada, además, estar acostumbrado a jugar en el sintético le hizo sacar ventaja en el Palermo.

Tras el descenso la idea era seguir en la “A” y Cerro Largo fue el equipo que más se interesó. “Prioricé el fútbol y los buenos objetivos del club, eso me convenció”

De volante, interior o falso nueve, dice que en todo el mediocampo se siente cómodo. El final del Clausura con Miramar lo disputó de doble cinco y antes de la salida del Rifle nunca se sintió señalado por ser su hijo. “No era alguien que venía por ser el ‘hijo de’. Desde el primer momento demostré que era un buen jugador”, afirma.

Axel Pandiani ante la marca de Mauricio Amaro en el partido entre Miramar Misiones y Defensor Sporting.
Axel Pandiani ante la marca de Mauricio Amaro en el partido entre Miramar Misiones y Defensor Sporting.
Foto: @MiramarSAD.

“Me encantaba cómo proponía, las ideas y el trato con el jugador... porque mucha gente dice: ‘Claro, es tu padre’. Pero cuando entramos en el vestuario es el entrenador, no el padre que después está en casa”, expresa Axel, que ante la consulta de si no se le escapaba alguna indicación añade: “Fuera sí que podía llegar a ser técnico, pero dentro nunca era padre”.

El que va a ser papá es Axel, que tiene fecha para el 22 de agosto, un día antes de su cumpleaños. Bianca, va a ser “el mejor regalo”.

Ahora su mente está en el Arachán pero no esquiva la consulta sobre jugar en un grande. “Todo el mundo quiere eso y el que dice que no, miente. Por las raíces de mi viejo me gustaría vestir algún día la camiseta de Peñarol”.

Casualmente debut en Miramar fue en septiembre de 2024 ante el mirasol. Este lunes lo enfrentará otra vez, cuando Melo reciba el último partido del Torneo Apertura. “Tuvimos una mala racha de resultados pero seguimos convencidos de que siguiendo lo que nos propone Danielo (Núñez) vamos a salir adelante”, concluye Pandiani, el “Gallego” y “Chaval”, es así como le llaman sus compañeros. Lleva cuatro goles en 11 partidos con Cerro Largo y va por más.

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