LUIS CABRERA
"Chile es un equipo diseñado para atacar y la prueba está en los goles que se hacen. Siempre salimos a atacar y con Uruguay no va a ser diferente". Con esas palabras Claudio Borghi fue desafiante y autocrítico, a la vez. Chile es un equipo diseñado para atacar, algo que intentará hacer el viernes en el Centenario, pero lo otro que se desprende del mensaje del entrenador es que Chile no es un equipo diseñado para defender.
Las últimas décadas han caracterizado a la "Roja" como una selección netamente ofensiva. Ese afán por buscar el arco contrario era causa y consecuencia, en su momento, del privilegio de contar con los formidables Marcelo Salas e Iván Zamorano en punta.
El actual plantel chileno no tiene ese tipo de delanteros, pero la aparición de Alexis Sánchez le ha devuelto un jugador de primera línea.
El delantero del Barcelona, sin embargo, llega "tocado" al partido ante Uruguay, recién retornado de una rotura fibrilar en los isquiotibiales derechos que lo tuvo casi dos meses fuera de las canchas.
Sánchez es clave en el esquema de Borghi dada su versatilidad ofensiva. El "Niño Maravilla" no es un goleador nato, pero se luce generando opciones para su equipo.
Quien está mandado a beneficiarse del caos que genera las corridas punzantes de Sánchez es Humberto Suazo. "Chupete" es talento y desidia, constituyendo un paquete muy irregular, capaz de ganar un partido con una genialidad o desaparecer todo un torneo.
Golpeando a las puertas para ganarse un lugar entre los atacantes está Eduardo Vargas. Como Sánchez, Vargas es un puntero producto de la cantera de Cobreloa, pero su actualidad lo tiene brillando en Universidad de Chile. Tiene sólo 21 años y ya ha anotado con su selección (ante Perú). Es el gran candidato de Borghi para reemplazar a Sánchez si éste no está para los 90`.
Sean quienes sean los dos delanteros, detrás de ellos a Borghi le gusta parar un volante ofensivo, responsabilidad que han asumido Matías Fernández y Jorge Valdivia. Pese a su enorme talento, el "Mago" iría al banco a favor de Fernández. El jugador del Sporting portugués es más profundo y veloz que Valdivia, capaz de definir jugadas de gol llegando desde atrás. De hecho, es el goleador de la "era Borghi" con 4 tantos.
El problema del entrenador es que Suazo, Fernández y hasta Valdivia llegan con poco fútbol por culpa de diferentes problemas físicos.
Borghi, además, brinda a sus creadores más opciones con dos carrileros que le permiten abrir la cancha y darle espacio a los delanteros para lanzar sus diagonales.
Este énfasis ofensivo que tiene el mediocampo hace la tarea más difícil para la línea de tres que se para frente al inseguro Claudio Bravo.
Mientras el arquero enfrenta cuestionamientos de la prensa y el público, los tres zagueros que deben resguardarlo llegan a Montevideo con sus propios problemas.
Waldo Ponce, valiente pero propenso a errores, es el único que tiene puesto asegurado. Quiénes estarán a su lado, es todavía una incógnita.
Pablo Contreras podría volver a la zaga luego de perderse los primeros dos partidos de las Eliminatorias pero llega con una leve lesión. Gonzalo Jara, por su parte, está suspendido.
Si ambos faltan a la cita, los González de la Universidad de Chile, Marcos y Osvaldo, tienen posibilidades de ser sus reemplazantes. La familiaridad les resultará beneficiosa.
Más allá de los nombres, la defensa chilena queda muchas veces expuesta por la propuesta ofensiva del equipo: sufre por el excesivo espacio que se genera a espalda de los volantes, tiene problemas para retroceder y serias dificultades en el juego aéreo.
Las cifras
16 TANTOS ha recibido Chile en los últimos 13 partidos, 10 en los pasados cuatro juegos.
13 ALINEACIONES titulares diferentes ha parado Claudio Borghi, una distinta en cada partido jugado.
5 VICTORIAS suma el proceso Borghi. También ha empatado 4 juegos y perdido otros 4.
30 JUGADORES diferentes han comenzado como titulares desde que Borghi asumió en Chile.
20 GOLES ha anotado Chile en esta nueva etapa. Matías Fernández es el goleador con 4 tantos.