- ¿Cómo transcurrió el primer día en su regreso a Peñarol?
-Con mucha alegría y reencontrándonos con compañeros como Serafín (García), con viejos amigos como Pouso y también conociendo a los jóvenes que tienen muchísimo para dar en este plantel.
-¿Además con el aliciente de tener a Gregorio Pérez como técnico?
-Sin dudas. Es un técnico ganador, que sabe mucho y al cual los pibes que están acá en Peñarol les va a servir mucho tenerlo al frente del plantel.
-¿Es consciente de que llega a un Peñarol muy distinto al que dejó?
-Si, seguro, y asumo la responsabilidad. Tal como la asumí en 1993 cuando me pidió Gregorio y yo venía de un equipo chico como Fénix. Si bien siempre asumí con responsabilidad los nuevos desafíos, este lo hago con mayor compromiso.
-¿Qué necesita Peñarol para salir de la pobre situación en la cual está?
-Tener mucha tranquilidad y los pies sobre la tierra. Este es un equipo grande y no puede estar en la situación en la que está. El tradicional rival pasó por momentos malos, salió adelante y hoy está ganando los campeonatos. Por lo tanto acá también hay que tener la tranquilidad necesaria para ir logrando los objetivos claros que es, primero, que la gente de Peñarol vuelva al estadio y luego salir campeón.
-¿Qué les dijo Gregorio en su primera práctica?
-Que hay que vivir para Peñarol. Acá tenés que vivir para Peñarol y para el fútbol y no al revés. Hay muchos jugadores que, por más que Peñarol esté mal, quisiesen estar en tu lugar. Por eso hay que aprovechar las oportunidades que se dan porque uno nunca sabe las vueltas de la vida, y más en el fútbol.
Nelson Olveira, el primer refuerzo de los aurinegros.