A los celestes les faltó el cerebro

Ausencias. Sin Ignacio González ni Cristian Rodríguez desde el inicio, Uruguay no tuvo generación

DANIEL ROSA

Cómo explicar tal decepción. Al menos el empate del final sirvió de consuelo, pero el fútbol que fueron a ver los 20.000 espectadores que concurrieron al Centenario jamás apareció.

América y el mundo se maravilló con el juego que los celestes desplegaron en Morumbí ante Brasil hace dos meses y medio. Hasta los brasileños reconocieron que no merecieron la victoria por 2-1. Pocas veces el orbe vio a los pentacampeones del mundo metidos en su área, con su arquero como figura, con el agravante de haber jugado en casa. En realidad nunca lo había visto.

La exigencia que se había impuesto el grupo liderado por el maestro Oscar Tabárez era confirmar aquel rendimiento que rayó la excelencia. Era el momento de, ante Colombia y en casa, ratificar que se había encontrado el equipo y el rendimiento. Sin embargo, la decepción ganó por goleada. Y no es fácil encontrar una explicación. Repasemos el equipo de aquel 21 de noviembre ante Brasil: Carini; Pereira, Lugano, Godín, Fucile; Álvaro González, Gargano, Cristian Rodríguez, Ignacio González; Suárez y Abreu. Anoche sólo (¿sólo?) no estuvieron desde el arranque el "Nacho" González y el "Cebolla" Rodríguez, pero sí estuvo Forlán. El resto de la formación fue el mismo, con el matiz de que el "Tata" González jugó por izquierda. La gran conclusión fue lo importante que son para Uruguay "Nacho" y "Cebolla".

Suele decirse que los mejores son los que no juegan, pero ayer quedó expuesto en el segundo tiempo, porque Cristian entró para jugar el complemento y Uruguay fue muy distinto. En cinco minutos hizo más que todos. Potencia, velocidad, decisión, entrega, audacia, llegada, buen trato de balón, peligro. Todo eso tuvo la celeste en la segunda mitad por la punta izquierda. Para gozar y para sufrir, porque se disfrutó anoche, pero faltará ante Venezuela.

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