Murió el Bandido Bianchi, histórico de Peñarol que hizo un doble de campeonato en el "segundo más largo"

Hugo ganó tres veces el Federal con el Carbonero, el campeonato Nacional con la selección de Paysandú, que definió como "el más importante" de su carrera, y fue bronce Sudamericano con Uruguay.

Peñarol vs. Trouville en la definición del Federal de 1973
Peñarol vs. Trouville en la definición del Federal de 1973.
Foto: Archivo El País.

Redacción El País
Se fue el Hugo "Bandido" Bianchi a sus 73 años emblema de Peñarol con quien ganó tres Federales, incluso siendo el héroe del recordado "segundo más largo", cuando despojó a Trouville del campeonato de 1973, con un doble agónico. En el final de su carrera fue campeón Nacional con su querida selección de Paysandú y además defendió a Uruguay, conquistando el Bronce en el Sudamericano de 1979.

Debutó en primera en 1972 con el aurinegro, fue subcampeón en su primer año y luego de darle a su equipo el campeonato de 1973, jugó hasta 1975. Tras un paso por Argentina, volvió al Carbonero, con quien conquistó el bicampeonato de 1978 y 1979. En 1981 pasó Sporting y dos años después a Goes. En 1985 volvió al Mirasol, retirándose del básquetbol capitalino, para dedicarse a la selección sanducera.

Ovación lo recordó en el 2003, cuando confesó: "No me voy a olvidar de aquel triunfo, el más importante de mi carrera, porque era el único que me faltaba: en mi casa y ante Salto", refiriéndose al campeonato Nacional de 1987, que ganó con su selección departamental, con quien conquistó además siete títulos del interior. Además expresó respecto a su sentimiento por Paysandú, salir a la calle y festejar como loco, durante el campeonato que el equipo que representó al departamento, alcanzó las finales de la primera Liga Uruguaya de Básquetbol: "fue una emoción enorme", declaró.

Hugo "Bandido" Bianchi junto a su familia
Hugo "Bandido" Bianchi junto a su familia
@pelotaris1914

El recuerdo del "segundo más largo de la historia"

En 2017 Ovación recordó la historia del Federal de 1973, que la prensa de la época definió como "el más apasionante que se recuerde". El Trouville de Alejandro Nin, Bocha Caresani y Mahoma Wenzel venía haciendo gran campaña, pero una caída ante Hebraica Macabi, con su estrella Omar "Chumbo" Arrestia frenó su marcha. De cualquier manera, si derrotaba en la última fecha ante su vecino de barrio, Bohemios, era campeón. Los albimarrones, a la vez, peleaban para escapar del descenso. Aquel 2 de febrero de 1974 ganó la Marrón y se salvó. Al tope de la tabla se registró un triple empate entre Trouville, Macabi y Peñarol, donde se destacaban Germán Haller, Manolo Gadea y Washington Poyet (el padre de Gustavo).

Hubo que jugar un triangular decisivo. En la apertura, el 10 de febrero, Peñarol venció a Macabi por 58-55. Dos días más tarde, Trouville derrotó al Hebreos 68-67, gracias a un doble de Wenzel faltando cinco segundos. Estos dos encuentros tuvieron lugar en el Palacio Peñarol.

Para la definición del 14 de febrero entre aurinegros y rojos se prefirió un escenario neutral: la cancha de Hebraica, abierta, con piso de asfalto y tableros de madera sostenidos por arcos de cemento, que estaba ubicada donde años más tarde se construyó el Edificio Libertad. Aunque Canal 12 transmitió en directo, las tribunas estaban repletas (se vendieron 3533 entradas) e incluso mucha gente se sentó sobre los muros exteriores del recinto. Por Peñarol salieron Bianchi, Poyet, Bomio, Gadea y Haller; por Trouville, Wenzel, Caresani, Luhers, Riet y Alejandro Nin.

Con un gran trabajo de Haller -hizo 34 puntos aquella noche, sin triples- y Gadea, Peñarol llegó a sacar 12 en el primer tiempo. Pero en el segundo Trouville comenzó a acercarse gracias a una seguidilla de dobles de Luhers, mientras el aurinegro iba perdiendo titulares por foules. Gadea intentó retener con su gran habilidad, pero el equipo de Pocitos logró empatar con un doble de Izuibejeres, a falta de cinco segundos. Y el rojo parecía mejor plantado para el casi seguro alargue.

Cuando quedaba apenas un segundo, Peñarol tuvo un saque lateral debido a una falta. Haller, el goleador de la noche, se llevó toda la atención de Trouville, pero el pase de Alonso fue hacia Hugo "Bandido" Bianchi. Sin embargo, este no pudo retener la pelota, que picó una vez en el asfalto. El jugador aurinegro retomó el control, tiró al aro y embocó. Fue doble, triunfo (70-68) y campeonato. Todo en un segundo.

La polémica fue instantánea. Trouville protestó pero ya era tarde. Además, el reloj lo llevaba el delegado de Trouville, Gervasio Lima, conocido por todos como el Negro Federico. ¿Qué había ocurrido? También él se distrajo mirando al goleador aurinegro… “Yo seguí a Haller y no vi que la pelota picara. Si picó, la jugada no es válida”, declaró a la prensa, después de pasar dos noches en vela según confesó.
La incidencia ocupó toda la primera plana de El Diario, habitualmente reservada noticias espectaculares. Se pidió revisar el videotape del partido, pero la respuesta fue que no había quedado grabado. “Trouville perdió el campeonato pero no la dignidad deportiva”, afirmó el dirigente Gonzalo Aguirre, años más tarde vicepresidente de la república, para dar por concluido el episodio.

Para Peñarol fue el comienzo de una gran época, que se extendió hasta 1983 con cuatro títulos federales (en toda su historia fueron seis) y un Sudamericano de clubes. El club aurinegro recordó en sus redes al "Bandido", que impulsó la era más gloriosa de su historia, en el deporte naranja.

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