Uruguay cayó ante China en su primer amistoso de la gira por Foshan. La Celeste tendrá revancha el sábado a partir de las 8:30 (19:30 hora local), pero se llevó algunas conclusiones positivas.
La selección de Gerardo Jauri enfrentó a un equipo que intentó imponer un ritmo elevado todo el tiempo, que generó buenos tiros y por momentos explotó su ventaja en el poste bajo de donde sacó rédito. Los Charrúas sufrieron ante la defensa de cambio, tuvieron dificultades sobre todo en el costado ofensivo, donde dependió de lo que pudo generar Joaquín Rodríguez. Pase a los buenos momentos en defensa, al equipo uruguayo le costó capitalizar con puntos de corrida y no tuvo en los triples un arma fiable para abrir la cancha.
El protagonismo fue repartido, tuvo un buen primer tiempo de Mateo Bianchi, Pablo Gómez más la impronta de Nicola Pomoli. Santiago Vescovi también resaltó en la faceta generadora en el primer tiempo, mientras que Martín Rojas fue otro de los puntos altos, sobre todo anotando desde su buen juego sin balón. Pero a Uruguay le costó encontrar regularidad, la rotación no le dio tan buen resultado a Jauri y lapsos de desatención llevaron a ráfagas de puntos chinas que alejaron permanentemente las reacciones.
Primer tiempo
Uruguay sufrió en el arranque el ritmo de los chinos, que tomaron tiros ante la primera ventaja y comenzaron finos de afuera (8/15 en el primer tiempo). La defensa de cambio le generó dificultades a los dirigidos por Gerardo Jauri que obtuvieron mejor rédito en ofensivas cortas, con Nicola Pomoli como su abanderado. El ingreso de Mateo Bianchi con puntos consecutivos desde la continuación, permitió a la Celeste recuperarse de un déficit de ocho unidades y entrar al primer descanso 29-24 abajo.
Los Charrúas lograron bajarle el ritmo el juego a partir del segundo parcial, trabajaron con mayor paciencia las ofensivas para terminar en el bajo. Joaquín Rodríguez entró muy activo en la defensa de la primera línea y Santiago Vescovi se lució generando para los cortes al aro por línea de fondo, mayormente de los grandes. China volvió a fluir cuando pudo conseguir ventajas tempranas en las ofensivas, pero un Pablo Gómez sólido desde la continuación fue socio ideal para Vescovi, sosteniendo al frente a la selección. Uruguay perdió lucidez tras la salida de los campeones con Peñarol y de la línea de libres los locales empardaron las acciones. Liao Sanning sobre la hora puso un doble del medio rango, permitiéndole a los asiáticos ingresar al descanso largo ganando 48-46.
Segundo tiempo
China abrió 7-0 el tercero, pero los de Jauri se acomodaron rápido con una buena defensa colectiva. Sin embargo cuando no pudo correr producto de la buena eficiencia defensiva, Uruguay volvió a estar muy trancado adelante. Atrás sufrió los centímetrios de Jiao Boqiao y al último descanso los Charrúas entraron 63-57 abajo.
Joaquín Rodríguez entró picante al último cuarto y lideró la reacción celeste. Un bombazo de Pang Zhenglin apagó la arremetida y con puntos de corrida China se encaminó a quedarse con el partido. Pese a llegar a estar hasta 13 abajo, los Charrúas intentaron atrapar a los internos rivales en el bajo y con un par de triples de la esquina se ilusionaron con pelear el partido. Las chances se esfumaron para Uruguay luego de una polémica falta de ataque pitada a Theo Metzger cuando ganaba la posesión sobre un perimetral y anotaba para poner a su selección a tres. La jugada derivó en un par de faltas técnicas y si bien los de Jauri pudieron recuperar un par de pelotas y ponerse a cuatro, el reloj empezó a apretar. Un triple afuera de Joaquín Rodríguez terminó de hipotecar las chances para Uruguay, que se lleva conclusiones positivas de cara a la revancha del próximo sábado.