Eduardo "Lalo" fernandez
Llegan de la mano julio y agosto y no por ser pareja (¡está tan de moda!) sino porque son los meses más importantes para el fútbol después de la última gran reforma programática. Todos los involucrados encontraron "consenso" (término de moda) para poder jugar el campeonato de los pases al mismo tiempo que Europa y más cerca Argentina. Fue la gran reforma para salvar al fútbol y a pesar de lo difícil que es conseguir unanimidades juntos se sacrificaron.
¡Viva el fútbol !... Todos contentos y más tranquilos porque a partir de ahora cada año en julio y agosto será el carnaval de los pases en el fútbol en donde también concursarán parodistas, murgas y algunas máscaras sueltas. En su programación están y estarán algunos títulos famosos tales como "La cocina entró en calor" con actuaciones reiteradas (máxime si arbitra Méndez) "Los patos cabreros" y su retirada muy apropiada para estas épocas, ("se van.. se van los Patos") Don Bochinche y Cía, "La Gran Muñeca", algunos anuncian "Araca la cana" y todos quieren ver a los "Asaltantes con Patente".
Imperdibles "Chapman con Chirolita" y el Mago Merlin. Fuera de concurso está "Juan Cruz Tranquera y los suyos" ya que la época de las carretas hace tiempo que pasó y ahora la mayoría se ata los zapatos corriendo. Lo dicho con supuesto humor, no es ni más ni menos que el halo que rodea al fútbol. Broncas a cada paso, presiones e influencias, sospechas de actos dolosos, algunos pocos que no están de acuerdo con los que negocian rápido y todo al compás del bombo en un clima saturado de charlatanería, amanuenses y chismes. Aquellos que pretenden cambiar las cosas dicen que éste es el momento, pero no dicen cómo. Cómo cambiar lo firmado con Tenfield, cómo cambiar el estatuto del jugador con la Mutual, cómo negociar con los sindicatos de funcionarios, cómo cambiar las reglas de juego con las agremiaciones de los jueces, cómo reglamentar los "gerenciamientos", cómo recuperar el mando y no ser propietarios de mentira de la ficha deportiva de sus jugadores, cómo prohibir el acordeón a la hora de votar los reglamentos.
Todo esto los directivos lo tienen entre ceja y ceja pero no se animan a meter mano. La cosa se arreglará pidiendo más dinero a Tenfield, no salir del Estadio ni del Parque Central los grandes, mayor seguridad para los chicos en sus canchas, expulsar a Gustavo Méndez, hacer un campeonato distinto y luchar por sacar o no al Ejecutivo. Lo demás ni lo sueñes... y si te enojás andá que te cure Lola.