La reacción destemplada del ministro Gabriel Oddone contra un periodista está lejos de ser un caso aislado. Ocurre en la misma semana en que la senadora de su partido Blanca Rodríguez clama por sancionar a quien diga cosas que no le gusten. Si sumamos los periódicos ataques de Fernando Pereira y otros dirigentes, está claro que al oficialismo le molesta que lo interpelen. Pero después se visten de defensores de la prensa, y del libre intercambio de información.