Un impactante informe publicado ayer por El País, ilustra sobre el drama inhumano que son las cárceles uruguayas. Se trata de un problema histórico, humillante, y que ha atravesado gobiernos de todo tipo y color. El problema de fondo es doble. Por un lado, hay que hacer entender a la sociedad de que es necesario invertir en el sistema carcelario, por razones de seguridad, actual y futura, y de humanidad. Por otro, que si no hay cambios en educación y en la economía, el problema seguirá creciendo.