El país lleva años debatiendo la necesaria reforma del transporte público de la zona metropolitana. Pero entre las presiones sectoriales, políticas y empresariales, y la falta de decisión del gobierno, la montaña parece haber parido un ratón. Y si faltaba algo para tenerlo claro, un informe difundido en las últimas horas asegura que la velocidad del transporte público por la principal avenida capitalina no tendrá ninguna ganancia. O sea, millones tirados, pero seguimos igual.