Mentira sobre mentira

La operación frentista para mantener por goteo el llamado caso Astesiano, lamentablemente para el país y su agenda de temas relevantes, ha vuelto a ganar la agenda pública. El o los operadores que distribuyen los chats y ahora también los audios desde La Diaria, M24 y TV Ciudad a veces con más éxito que en otros logran su objetivo de instalar el tema en la agenda, aunque en el camino sacrifiquen al periodismo. Los titulares que involucran al Presidente de la República con el caso, por ejemplo, son mentirosos y todo el mundo lo sabe. Nada vincula a Lacalle Pou con ninguno de los episodios conocidos, todos menores y escandalosos, ninguno verificado y todos difundidos con mala fe.

La estrategia ha sido clara desde el primer momento. Se “filtra” una conversación de Astesiano con A, B o C que dice X, Y o Z. Lo que afirma Astesiano se da por cierto, por ejemplo, que se espió a un senador o se mandó a espiar a Fulano y, además, se dice que está involucrado el presidente de la República y existe una organización delictiva en Torre Ejecutiva. Luego sale algún dirigente frentista o de la central sindical a afirmar que existe una crisis institucional, y que debe renunciar todo el mundo, incluso el presidente.

Al otro día, o a los dos días, el ciclo vuelve a comenzar. Por cierto que alguna de las personas con las que conversaba Astesiano puede quedar mal parada, como le pasa a cualquier persona a la que le tomen su celular y que allí haya conversaciones hablando mal de cualquier personaje del FA o de Pit-Cnt, lo que no es muy original. Pero ninguna de las conversaciones pasa de la fábula y la especulación.

Hasta el día de hoy, el único delito por el que está imputado Astesiano es por integrar una organización que hacía pasaportes falsos, que comenzó a funcionar en un gobierno anterior, y con la que no está involucrado ningún jerarca de la actual administración.

La mala fe en todo este “loop” mediático es así evidente. Se busca desesperadamente involucrar al presidente cuando no existe ni siquiera un indicio de que estuviera al tanto. Todo lo que dice Astesiano se da como la verdad revelada, cuando todo lo que sabemos demuestra que es un charlatán que decía tener más poder del que en verdad tenía, y que no se concretaba nada de lo que vociferaba. Es muy curioso como el FA y su circo de medios afines le cree a Astesiano todo lo que dice, y a partir de allí se difama al presidente de la República.

Al mismo tiempo que ocurre todo esto, el país avanza en los temas que realmente importan a la gente, y lo que intenta el Frente y sus medios afines es que esto pase desapercibido.

Este gobierno recuperó 30.000 empleos de los 60.000 que destruyó el gobierno anterior. El año pasado comenzó la recuperación del salario real y el ingreso de los hogares, y hasta el “economista” Olesker ha reconocido que el gobierno cumplirá con su compromiso de recuperación salarial en este período.

La transformación educativa tendrá concreciones a partir de marzo y ya viene logrando mejorar en un indicador clave como es la reducción de la repetición escolar. Se avanza también en una agenda de inserción internacional con logros concretos, como las exportaciones libre de impuestos a Brasil desde zonas francas. Se batió el récord de exportaciones en 2022 y se superaron por primera vez en la historia los 1.000 millones de dólares de exportaciones en TICs.

Todos los delitos vienen disminuyendo con relación a 2019; se han mejorado las condiciones para la inversión nacional y extranjera; y miles de personas de la región vienen a Uruguay buscando trabajo, paz y previsibilidad. La mortalidad infantil y neonatal bajó, y la pobreza viene descendiendo también desde el incremento ocurrido en todos los países del mundo a raíz de la pandemia.

Uruguay volvió a ser un país respetado en los foros internacionales: condena a las dictaduras de la región y ya no las aplaude como presenciamos con vergüenza en los gobiernos anteriores. Las publicaciones internacionales, como The Economist, nos reconocen como la mejor democracia del continente y con la menor corrupción, mientras que las administraciones frentistas tuvieron procesados al vicepresidente, a ministros y a presidentes de entes.

Todo esto es la verdad y el caso Astesiano, al final del día, sólo viene a demostrar la transparencia con que actuó el gobierno desde que descubrió el caso. Por eso es que la izquierda está tan nerviosa, se exaspera y se aleja de la realidad de los uruguayos.

La gente, mientras tanto, mira cómo se comportan unos y otros: un dato que sin dudas tendrá en cuenta para decidir en 2024 entre un rumbo cierto por un lado, o el salto al vacío por el otro.

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