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Una sugerencia para la IMM

Nicolás Etcheverry Estrázulas | Montevideo
@|Si la consigna que tienen las autoridades municipales es recaudar cada vez más y hacer clink caja porque están cerca del período electoral, les sugiero lo siguiente:

Aplicar la ordenanza – decreto 16.081 que es de 1973. Se refiere a los ruidos innecesarios, molestos y/o excesivos producidos en las vías públicas.

En concreto, aplicarla a los centenares de usuarios de vehículos automotores, sobre todo motos de todo tipo de cilindrada, que circulan por la ciudad a cualquier hora del día. Ya desde aquel año están previstas multas que podían variar entre 5.000 y 100.000 pesos. ¿Se imaginan lo que podría recaudar la Intendencia de Montevideo y, al mismo tiempo, dar a sus contribuyentes un mayor descanso y alivio en lo que a esos ruidos se refiere?

Sería una medida que podría complementarse con otras más coherentes; por ejemplo, organizar espectáculos públicos que fueran realmente para el alcance de toda la población y para el fomento de los artistas uruguayos, además de los extranjeros. Porque pagarle cifras altísimas a los que vienen de fuera del país y montos mucho menores a los nacionales, no parece muy democrático ni solidario con la cultura local. Y cobrar la entrada $ 400 tampoco refleja un interés real por los más pobres.

Hoy en día, destinar ese monto para un show musical no parece estar al alcance del bolsillo de los más necesitados de una alegría y un esparcimiento popular. Con un poco más que se dedicara la IMM a cuidar a sus contribuyentes de los ruidos molestos, innecesarios y/o excesivos que pululan por la ciudad; y con un poco más de rigor en la aplicación de las multas, incluyendo también las que corresponden por no mantener limpias sus calles y lugares públicos, todos saldríamos ganando.

Se podrían lograr dos objetivos en forma simultánea: mayor eficiencia y eficacia y menor demagogia. Sería más popular y menos populista.

De paso, una sugerencia para nuestros jueces en el fútbol: ¿Por qué no utilizar más las tarjetas amarillas para aquellos jugadores que simulan faltas, tanto fuera como dentro del área penal con actuaciones a veces mejores que los ganadores de los premios Oscar? Correspondería también utilizarla para los jugadores que tienen el hábito de protestar airadamente cada decisión que entienden que es equivocada.

Hay una palabra que, en varios ámbitos de la vida cotidiana parece olvidada en nuestro país, pues ni se menciona ni se aplica: Disciplina.

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