Alberto Rodríguez Genta | Montevideo
@|Lo confieso, porque en alguna oportunidad muchos de los que me conocen, saben que canté loas por la Ingeniera Carolina Cosse, como gran referente y exitosa gerente de los muchos logros uruguayos en tecnología durante su gestión en Antel. Y no me arrepiento. Como profesional, la considero excelente, más allá de ese gafe que no supo explicar, en cuanto al costo total del Antel Arena.
Pero lamentablemente, Carolina Cosse, engolosinada por los éxitos y sus palmeos políticos, se transformó en un animal político. Y en realidad, como gerente municipal, no lo venía haciendo nada mal; más allá de clavarnos nuevamente a los vecinos del Centro y Cordón el estigma de la basura y su recolección por parte de sus nuevos amigos de ADEOM. Pero como no somos necios, apoyamos sus esfuerzos para conseguir un gravoso préstamo internacional para obras de saneamiento, entre aquellos compatriotas a los cuales no les tocó el digno beneficio y servicio de esta calidad de vida. ¡Hubiera significado un tremendo éxito municipal!
Esto, de por sí, aparte de otras mejoras en obras de infraestructura vecinal, y en algunos servicios sociales, pudieran haber marcado su legado ante la instancia Municipal. Pero, cuando aún hay tanto para hacer en materia de recolección de la basura, en atender reclamos sobre arbolados que dificultan la visión de las cámaras de vigilancia en muchas calles del Cordón, en materia de arreglo de aceras destruidas, tan solicitado, tan prometido y tan poco efectuado; me parece un despropósito municipal invertir más de un cuarto de millón de dólares en contratar artistas internacionales que ya han tenido recientemente su paso y sus cuantiosas ganancias por los escenarios naturales contratados por el sector privado. Y ahora volver a contratarlos para una demagógica acción de “poner a la mujer arriba de la mesa”, según el Intendente interino de Montevideo, Federico Graña.
En todo caso, ¡qué lindo hubiera sido una contribución honoraria para ensalzar y dignificar a ese maravilloso ser humano que, de todas formas, está todos los días y todos los años de nuestra vida arriba de nuestras mesas y de nuestros sueños y de nuestras realizaciones como ser humano! ¿Verdad que sí?
Por favor; ¡le pedimos prestados 70 millones de dólares al Banco Mundial para resolver problemas comunales y sociales, y le metemos una cuantiosa deuda en un show protagonizado por artistas internacionales que deberían agradecernos por incluirlas en un evento que les corresponde como invitadas, y como parte del objetivo de reivindicar derechos comunes!
No lo entiendo, Carolina; no entiendo como ayer criticaba los abusos de los que hoy están en el gobierno y ahora volvemos a cometerlos. ¡Vaya que es complicada la política! Yo no niego que la instancia municipal de la capital del país deba también esforzarse por cultivar la cultura nacional y, sobre todo, como en este caso, si están presentes artistas nacionales como Agus Padilla, Vanesa Britos, Catherine Vergnes, Laura Canoura, Agus Morales, Sofía Álvez y Sole Ramírez.
Aclaro: ninguna descalificación, ni mucho menos rechazo o segregación, a esas exitosísimas artistas internacionales a las cuales admiramos y respetamos. Pero creo que con las magníficas referentes nacionales de nuestro arte, hubiera sido más que suficiente para un esfuerzo municipal.
Te lo digo con cariño Carolina; y por aportar a tu futuro.