Conejo Blanco | Montevideo
@|En esta carta, me propongo establecer comparaciones entre los gobiernos de Lacalle Pou y Milei: sus valores, sus logros, sus falencias y expectativas a futuro.
Nuestro expresidente, Lacalle Pou reapareció este domingo en la Plaza Matriz en un acto del Partido Nacional, expresando con la sabiduría de un estadista, con la que deleita a quienes lo escuchan, su actual pensamiento político. Más allá de las referencias a los temas partidarios, habló del “liberalismo”, corriente que promueve la libertad política y económica, que Lacalle abraza y sostiene (compartiendo entre otros con Javier Milei, hoy presidente de nuestra vecina y hermana Argentina).
Lacalle Pou habló de sus ideas, citando que con el correr de los años se ha vuelto menos ortodoxo y que (manteniendo la libertad) durante su gobierno fue humanista (distanciándose en parte del radicalismo de Milei). También se refirió a los presidentes que insultan y descalifican adversarios políticos que difieran de sus ideas, cuando deberían procurar dialogar y ser “padres de una gran familia”.
En la actualidad Milei como presidente ha realizado una tarea enorme en la reconstrucción económica de la Argentina, achicando el costo de un Estado obeso, viciado y aletargado por la nefasta política corrupta de 20 años de gobiernos populistas y estatistas; nefastos al punto de llevar al país a la ruina moral y económica y a la mitad de su población al grado de pobreza e indigencia. Hoy piensa en su reelección, que debería ser irrefutable, pero que peligra por sus propios errores políticos sobre todo en el radicalismo visceral del presidente y sus extemporáneas salidas de tono, reiteradas en múltiples lugares y momentos.
De este lado del río que nos hermana, Lacalle Pou espera con paciencia su 2º mandato que inevitablemente llegará, encontrándolo más sapiente, experiente y siempre liberal pero a la vez humanista y profundamente conocedor de su país, de su territorio y su ciudadanía. Hará sin duda un gran gobierno, porque le sobra capacidad en el manejo político, que Milei no tiene. Sin embargo, creo que quizás le falte algo que a Milei parece no importar. Lacalle Pou es un político; pronto será un notorio estadista y dentro o fuera del gobierno, seguirá la huella familiar, dedicando su vida al país, actuando en política. Milei es un connotado economista, volcando una etapa de su vida a la política de su país, con innegable éxito, pero su férreo radicalismo en sus ideas y sus modos y su forma de expresarse, parecen no lograr captar la empatía para ser un buen político a largo plazo.
¿Cuándo considerará Lacalle Pou que es el momento para hacer la revisión del tamaño del Estado (inflado por la política), implantando una reforma profunda que lo modernice, achique su costo y haga más competitivo al país favoreciendo y facilitando la vida de sus ciudadanos?... Milei lo está haciendo, sin pensar en su futuro político, o si pierde votos, obcecadamente convencido de que es lo mejor para su país.
Entonces, dentro del “liberalismo”… ¿Humanismo o radicalismo? ¿Quién logrará llevar a cabo su ideario y captar la empatía ciudadana? ¿A cual de ambos ensalzará la historia por los logros de sus gobiernos? ¿Qué podría pasar si un día ambos se reúnen, intercambian ideas y se complementan?