Julio García | Montevideo
@|Como todos sabemos, las letras de las murgas, parodistas, humoristas, etc. ridiculizan, atacan e insultan al gobierno y a sus correligionarios/as.
Esto no es nuevo; hace años que lo hacen. El Carnaval se ha transformado en un comité de base.
Lo que llama la atención es que las principales empresas públicas financien con su propaganda un espectáculo de estas características.