@| El 10 de enero de 1921, llegaban a Rivera los restos del Gral. Aparicio Saravia.
El Dr. Luis Alberto de Herrera asumió la Presidencia del Directorio del Partido Nacional en 1920 y dispuso la repatriación de los restos de Saravia, que había sido sepultado en el Cementerio de la Estancia del Cati de João Francisco Pereira de Souza, en Brasil.
Me relató Don Lorenzo Fernández Goñi que el Dr. Herrera viajó con el Dr. Rodolfo Canabal, Presidente de la Departamental, en un Fordcito de éste, que fue el primer automóvil que llegó a Rivera.
Recordaba Don Lorenzo que en el Cati los recibió Doña María Luisa, esposa de Joâo Fco. y su hijo Chico Pedro.
Que la delegación llegó a la frontera y cerraron los comercios y las oficinas de Sant'Ana do Livramento y Rivera y una multitud se congregó en torno al Centro Partidario, donde en la noche estuvo depositada la urna de madera, hasta el otro día en que fue conducida a la Estación del Ferrocarril, para ser trasladada a Montevideo.
Recordaba Don Lorenzo los brillantes discursos - entre otros - del Dr. Turena, del Dr. Rodolfo Canabal y el cierre del acto a cargo del Presidente del Directorio Dr. Luis A. de Herrera.
Un episodio histórico que los Riverenses evocamos con devoción patriótica y partidaria.