Mario Coppetti | Montevideo
@|Hace ya muchos años y en estas mismas páginas titulé una carta de mi autoría “Qué tupé“, siendo por ese entonces primer mandatario Tabaré Vázquez (rememorando con ese título la famosa columna de Washington Beltrán, en El País).
Hoy bien se puede aplicar la misma situación a la infeliz ocurrencia del senador Charles Carrera, que pretende llamar a los sucesos de estos últimos días como el caso “Lacalle-Marset”.
Nada menos que Carrera se viene a hacer el inmaculado, el impoluto; la verdad que tiene el descaro de pretender tan ridícula intención, cuando él mismo es investigado por usar las instalaciones del Hospital Policial en beneficio propio y de familiares directos, haciendo pasar a su esposa por funcionaria del Ministerio del Interior (dándole cargo ficticio), situación denunciada por el Senador Jorge Gandini.
Sinceramente preocupa el deterioro que viene experimentando el sistema político, en particular por culpa de legisladores del frente amplio (escribo en minúscula porque esta corriente no tiene punto de comparación con lo que era en sus inicios).
Lo mejor que puede hacer este señor es callarse la boca y tener aunque sea una pizca de decencia a la hora de hacer alguna crítica. Bien dicen que Uruguay es un país generoso y a las pruebas me remito, cuando vemos legisladores como Carrera y otros de su mismo sector que dan realmente vergüenza, ocupando una banca en tan prestigioso ámbito como lo es el Parlamento.
Esperemos que en la próxima legislatura esta situación cambie, aunque la mano viene cada vez más difícil, lamentablemente.