Enrique Rotemberg | Montevideo
@|Las bocinas de los vehículos tienen la finalidad de advertir a otros choferes o transeúntes que están realizando maniobras inapropiadas o de riesgo; también podrían ser una señal para ceder el paso a un vehículo.
En nuestro país parecen tener más usos; como saludar al chofer del ómnibus que viene en sentido contrario, los deliveries para llamar la atención a las motos repartidoras estacionadas en un comercio, los camiones de carga de mercaderías para anunciar su llegada a destino.
Puedo asegurar que el sonido de esos bocinazos es lo suficientemente fuerte para causar molestia a quienes transitan en la vereda, circulan en otro vehículo o viven en esa cuadra. Cuanto más fuerte y sostenido sea el sonido más puede dañar la audición.
Esa contaminación sonora en el tránsito podría ser evitada. Lo importante es tener conciencia del daño que se produce considerando los decibeles elevados que provocan.