Rafael Hermida Stefani | Montevideo
@|Estamos en un contexto de alto déficit fiscal, con recientes aumentos y creación de nuevos impuestos, y ahora la amenaza del FA de volver a cargar con aumento de tasas o nuevos tributos.
Se nos dice permanentemente que no es posible bajar los gastos del Estado, ya que ello redundaría en disminución de servicios en la Salud, la Educación, la Seguridad, la asistencia a los más necesitados. Sin embargo, analizando las cifras oficiales del Presupuesto, tanto las del corriente año como las de años pasados, llama la atención ciertas cifras que me gustaría pudiera aclarar o explicar.
1) Presupuesto del Poder Legislativo.
Año 2026, 10.029,5 millones de pesos (unos 252 millones de dólares). Año 2025, 11.510 millones de pesos (unos 292 millones de dólares).
La información disponible permite calcular el costo mensual de cada legislador, incluyendo partidas para prensa, comunicación, secretaría y demás; es de unos 15.000 dólares, lo que arroja un total anual para los 130 legisladores de unos 24 millones de dólares. ¿Cómo puede ser que el resto de los gastos del Parlamento sean 9 o 10 veces esa cantidad? Está fuera de toda proporción, incluso considerando que hay asignados en esos presupuestos partidas de unos 10 millones de dólares por año para el reacondicionamiento del edificio.
2) INISA.
Este organismo regentea a los menores infractores detenidos. Los únicos datos a los que accedí indicaban unos 560 internados. El presupuesto del INISA en 2026, es de 3083 millones de pesos (unos 76 millones de dólares). En 2025, el presupuesto fue de 3120.9 millones de pesos (unos 79 millones de dólares).
Si consideramos la cantidad de menores recluidos (560) se llega a un gasto por menor recluido de casi 136.000 dólares anuales, en pesos 5.5 millones anuales que llevado a costo mensual son 458.000. Suponiendo que fueran 1000 los recluidos, el costo por menor recluido, sería de 76.000 dólares anuales o en pesos, unos 3.080.000 pesos que llevados a costo mensual serían 256.700 pesos. Consideremos que el ingreso familiar para el decil más alto de la población está en el orden de $120.000 mensuales; parece muy poco razonable que el gasto por persona recluida en el INISA sea entre 2 y 4 veces más alto. Si además se busca información de la infraestructura física de ese instituto, el presupuesto es injustificable.
3) Partidas salariales.
En todo el Presupuesto, inciso por inciso, los gastos personales tienen como primer renglón un ítem llamado Sueldo Básico (o parecido). Luego se constata una larga lista de renglones con complementos salariales de todo tipo, lo que hace que consistentemente el importe final pagado sea entre 2.2 y 2.5 veces el salario básico del primer renglón (¡!). Parecería ser que el salario básico es un derecho adquirido por ser empleado público, pero para que se realice el trabajo, es necesario pagar otro tanto y más.
Hasta aquí mis comentarios, pero hay mucho más...