El Gramillero | Montevideo
@|La Diaria es un periódico relativamente nuevo, de tendencia frenteamplista. Nació haciendo periodismo de izquierda. Bien, no hay objeción. Pero luego, con el cambio de dirección, o quién sabe por qué, pasó a hacer proselitismo de izquierda. Periodismo y proselitismo suenan parecido pero no son lo mismo; ni ahí.
No más de un par de semanas atrás La Diaria publicó un artículo titulado “Los comunicados 4 y 7 y quienes apoyaron la dictadura” escrito por Carlos Perez, jubilado. Así está firmado. Dicho corresponsal, a quien le dan una página entera, se manifiesta furioso por lo que él considera alusiones sin fundamento alguno a dichos –conocidos y abundantes- de antiguos frentistas en referencia a los famosos comunicados.
En este mes de febrero inevitablemente se volvió a hablar de los comunicados 4 y 7 y, más inevitablemente aún, se volvieron a publicar y a refregar, textuales y entre comillas, todos los discursos de la izquierda y todos los artículos de El Popular que recogían alusiones favorables o ambiguas a dichos comunicados.
El compromiso proselitista de La Diaria ahogó el rigor periodístico. La prensa es libre en nuestro país, ya se sabe, pero el que diese lugar en sus páginas a un fanático que sostiene que la tierra es plana y, además, centro del sistema planetario, no se puede quejar luego que no lo tomen en serio.
D. Carlos Perez, jubilado, y muy enojado, escribió que nadie en el Frente dijo nada aprobatorio de los Comunicados. Ni aprobatorio, ni simpatizante, ni nada. Cualquier frentista decente sabe lo que pasó y lo que se dijo y se escribió en aquel Febrero amargo. Y sabe, además, que es más honesto admitir ese error: al final de cuentas ni el Papa es del todo infalible. No solo más honesto sino políticamente más barato admitir que escamotear.
No vale la pena transcribir trechos del escrito de Carlos Perez en La Diaria. Pero aunque solo sea para amenizar la sesión –como decía aquel famoso senador de antaño- baste señalar que el articulista se enoja hasta con Vasconcellos -a quien todos alabamos estos días- porque según él no dijo nada que mereciera tanto barullo.
Es el discurso hepático a la enésima potencia, pronunciado por el Sr. Carlos Perez y acogido a toda página por La Diaria.